lunes, 29 de junio de 2009

Música y naturaleza (6): La música y los ciclos


Las distintas épocas del año terrestre, con sus referentes de eclosión de vida, sol dominador, doradas hojas caídas y frío blanco, también se intentaron atrapar en las partituras. O al menos los momentos que despertaron una determinada emoción, expuestos al ardor astral o bajo la lluvia, a plena luz o en el misterio de la noche. Supone una forma más difusa de representar la Naturaleza y, sin embargo, más amplia, no limitada a espacios concretos o acotamientos geográficos.

Nos viene de súbito a la memoria Las cuatro estaciones, conciertos de violín de Antonio Vivaldi, pero las diferentes estaciones tomadas por separado son excusa para situar o rememorar un acontecimiento, especialmente amoroso. Tenemos buenas muestras en los lieder: La última primavera y Tormenta de otoño de Edvard Grieg, el ciclo de canciones Noches de verano (Nuits d’été) de Hector Berlioz y el ciclo Viaje de invierno (Winterreise) de Franz Shubert. Incluso la primera sinfonía de Robert Schumann es conocida como Sinfonía “Primavera”, por la explosiva energía y belleza que irradia desde su inicio.

La noche y la mañana, o el anochecer y el amanecer, están bien representados. Baste citar La mañana de la obra escénica Peer Gynt del mentado Grieg –que pinta el amanecer en el desierto del Sahara y no, como muchos podrían suponer, en los fiordos de Noruega–, la obertura Amanecer en la selva tropical (Alvorada na floresta tropical) de Heitor Villalobos, la canción Crepúsculo (Crépuscule) de Isaac Albéniz o Nocturnal de Edgar Varèse, su última obra, para voces y orquesta de cámara.

Asimismo son muchos las cantos populares que tienen como motivo las labores del hombre en su medio natural y en cada ciclo estacional: la siembra, la recogida de los frutos de la tierra (la siega, la vendimia) y de los frutos marinos; un patrimonio imperecedero que incluso a los moradores del asfixiante asfalto le transmiten un hálito vital. Sería absurdo extenderse tratando de abarcar el folklore musical y otras culturas, con su particular música imitativa o descriptiva, incluso en territorios aparentemente silenciosos. De lo propio, cada individuo guarda imborrables melodías en su memoria, como parte de la considerada colectiva.

Detrás de cada paisaje, de lo que los ojos alcanzan a ver, hay algo más que no todos saben desentrañar. Si para la mayoría un desierto sólo encierra arena que cambia de forma modulada por el viento, para algunos esconde historias, fábulas o leyendas, tanto como el bosque más umbrío o cualquier lugar henchido de su particular magia. Dijo Debussy que “hay que escuchar el viento, que narra la historia del mundo”, pero los hallazgos habrán de depender de la capacidad de escucha; con buena aptitud, entenderemos los paisajes sonoros. En cualquier caso, nada es inmutable. Todo cambia para volver al punto de partida. Todo es cíclico.
***
“La música y los ciclos” forma parte de un ensayo publicado en Filomúsica (revista de música culta) sobre las obras musicales inspiradas en la naturaleza: 

De Las cuatro estaciones de Vivaldi, sea bienvenido El verano como muestra de los ciclos.

sábado, 27 de junio de 2009

¡Hasta siempre, Cuervo!


En enero de este año comencé la andadura de Medicina y Melodía con una declaración inequívoca en la presentación: “Confieso que el blog de elcuervolopez –centrado en la música clásica, pero abierto al pensamiento en general– me ha hecho “cuervoadicto” y, de paso, me ha impulsado a arrancar este otro, de modestas pretensiones”.

A primeros de marzo, su colaborador Fernando G. Toledo anunció que el Cuervo estaba enfermo y él mismo tomó las riendas del blog. Suponíamos sus seguidores que sería algo temporal y que el Cuervo regresaría con su habitual fuerza. Y ahora después de estos meses aguardando el feliz regreso del Cuervo, la dura noticia de su fallecimiento me ha conmocionado. Mundo incomprensible...

¿Qué más puedo decir? Que te echaré de menos, querido Cuervo, y que ya nada será lo mismo sin tu voz sabia y sensible. ¡Descansa en paz y vive para siempre!

viernes, 26 de junio de 2009

Paradoja andante


Una pobre señora, afecta de un dolor lumbar que no mejoraba con ningún fármaco, reclamaba el tratamiento más potente para combatir su dolor lumbar. Al parecer, con nada le cedía. Se había atiborrado de analgésicos, antiinflamatorios y relajantes musculares, por todas las vías posibles. Y se suponía que había atendido a los habituales consejos: adecuadas posturas, evitación de pesos, cama dura..., en fin, las clásicas medidas destinadas a descargar la parte baja de la columna vertebral, además del necesario reposo. Pero nada, su lumbalgia no cedía. De modo que decidí administrarle un inyectable intramuscular, una de esas fórmulas que combinan un complejo vitamínico B con un corticoide a dosis bajas, que se usan no pocas veces, a pesar de las dudas respecto a su modo de acción y su adecuada indicación. Normalmente me resisto a prescribir estos preparados de incierta farmacodinamia, y sólo caigo en la tentación en casos inveterados como éste. Pauté una inyección diaria durante cinco días y después, suponiendo el consiguiente alivio, otras cinco ampollas a días alternos; extendí la preceptiva orden de tratamiento para que Genaro, el practicante, la ejecutase. Al cuarto día, le pregunté oportunamente a éste que tal iba Manuela. Y no se demoró su respuesta:

–¡Asómate a la ventana y mira tú mismo! Acabo de pincharla y por ahí va, renqueante camino de su casa. Me dijo que no tiene quien la traiga ni quien la lleve, por lo que siempre viene y se marcha caminando. Está claro que así no mejora… ¡Ver para creer!

De regreso, la paciente tenía seis kilómetros de suplicio, para añadir a los mismos de venida. El reposo podía ser discutible, pero desde luego el sobreesfuerzo no era conveniente. Manuela se alejaba con su dolor a cuestas, tal vez momentáneamente aliviada, desatendiendo las recomendaciones de Genaro y, por supuesto, las mías. Al momento comprendí que no es fácil que los pacientes sigan nuestras recomendaciones; a menudo los médicos nos olvidamos de las circunstancias que rodean sus vidas. Comprendí que debemos comprenderlos y, en cualquier caso, aliviar su sufrimiento.

miércoles, 24 de junio de 2009

Léxico médico de la atención primaria (4): D-E


(Es recomendable leer primero la introducción al Léxico médico de la atención primaria y el preámbulo a la primera entrega)


D

DECISIÓN CLÍNICA. Resolución firme que precisa: conocimiento médico basado en la evidencia científica, criterios consensuados y utilización de protocolos. Se consideran positivos la formación continuada y el intercambio clínico-docente; menos adecuados los incentivos económicos en función de resultados. Como factores negativos: la presión comercial y la publicidad. Ante la incertidumbre, son recursos habituales en Atención Primaria: la interconsulta con el especialista o con otros médicos generales y la revisión de protocolos.

DEFENSA DE LA SANIDAD PÚBLICA. Lo que pretende todo individuo que considere que la salud es un derecho público, a preservar por el Estado, y no una cuestión de economía.


DELEGADO FARMACÉUTICO. Conocido coloquialmente como visitador médico, es el representante de la industria farmacéutica. Su misión es comunicarle al médico las últimas novedades farmacológicas de su empresa y reiterarle las bondades de los productos menos novedosos que lleva en su cartera. Hablando de farmacocinética o farmacodinámica, cada cual transmite de diferente forma, con peculiar estilo personal. Y con el trato continuo, acaba casi siempre entablando con el galeno una grata relación que, no pocas veces, va más allá de lo profesional, para hacerse cordial y de amistad.


DEMANDA ASISTENCIAL. Término referido a toda petición de asistencia médica (visitas/habitante/año), que ha de diferenciarse de la “frecuentación” (visitas/paciente/año) y de la “presión asistencial” (visitas/médico/día). La demanda puede deberse a causas sanitarias o no sanitarias (administrativas). Hay sectores y grupos de población más demandantes que otros. (Relacionadas: CARGA ASISTENCIAL, FRECUENTACIÓN, PRESIÓN ASISTENCIAL)


DEMORA CERO. Significa que en Atención Primaria no puede haber lista de espera (sólo admitida en Atención Especializada). Un objetivo loable si los cupos sobrepasaran un máximo razonable, la burocracia absurda desapareciese, no se acumulasen cupos ajenos, no hubiese que salir a los requerimientos del 061, no fuese obligado atender a desplazados, se contase con la ayuda de personal auxiliar, etc. No siendo así, ¡inadmisible que la espera sea inadmisible! (Relacionada: LISTA DE ESPERA)


DEONTOLOGÍA MÉDICA. Siendo la deontología (del gr. deon, deber, y logos, tratado) la ciencia de los deberes o la teoría de las normas morales, la médica es la disciplina que se ocupa de determinar y regular el conjunto de responsabilidades éticas y morales que surgen en relación con el ejercicio de la profesión médica. Se concreta en unos códigos deontológicos o de ética médica que pretenden un ideal ético; el primero de ellos es el “Juramento hipocrático”. (Relacionadas: CÓDIGO DEONTOLÓGICO, JURAMENTO HIPOCRÁTICO)


DERECHO SANITARIO. Conjunto de principios, preceptos y reglas que regulan el ejercicio de la Sanidad, con mayúsculas, y garantizan un bien necesario. Se entiende en la relación Ley y Medicina y uno de sus conceptos esenciales es la “lex artis”, que señala la responsabilidad. Entre otras cuestiones recoge los derechos y deberes de las partes, el intrusismo profesional y el secreto médico. (Relacionada: HUMANIDADES MÉDICAS)


DESCONFIANZA SANITARIA. La mayor rémora para avanzar. Los gestores de la sanidad sospechan de los sanitarios, y viceversa; los médicos de los farmacéuticos, y viceversa; los trabajadores de los sindicatos, y viceversa; los usuarios de unos y otros, y viceversa. Y entre tanta sospecha, alejados de la confianza mutua, se expande más y más la “escepticemia”. (Relacionada: ESCEPTICEMIA)


DESHUMANIZACIÓN ASISTENCIAL. Pérdida de sentimientos y frialdad en la asistencia. Si barajamos sus causas, podremos concluir: masificación –presión asistencial– y consecuente limitación de tiempo, ignorancia e inseguridad profesional, interposición de máquinas y burocracia. ¿Lo ideal? Que eficacia técnica y simpatía fuesen juntas, volviendo el sistema hacia el hombre y recuperando el humano calor. ¡Humanicémonos!


DESPLAZADO. Para el facultativo, todo individuo no residente en el municipio donde trabaja y que en el mismo demanda su atención, urgente u ordinaria. En algunas localidades, especialmente costeras y turísticas, la sobrecarga que implica no es una cuestión baladí, puesto que condiciona la adecuada atención a los lugareños. A veces, por su excesivo número, provoca la irritación del profesional, hasta tal punto que algún galeno lo ha hecho sinónimo de “apestado”. No hay que llegar a tanto.


DOCENCIA MÉDICA. Una de las funciones que idealmente debiera poder desarrollar todo médico; enseñar nos dignifica. Forma con las otras dos esenciales (asistencial/preventiva e investigadora) una tríada conveniente para sacarle provecho a la carrera profesional.


DOCUMENTO MÉDICO-LEGAL. Cualquier escrito del médico en sus relaciones con autoridades, organismos oficiales, público e incluso particulares. Puede ser un parte (documento breve para comunicar un hecho a la autoridad o al público), un oficio (carta oficial para comunicarse con autoridades, corporaciones oficiales o subordinados), una certificación (CERTIFICADO MÉDICO), una declaración (de palabra pero documento, por quedar escrita) o un informe pericial (sobre significación de determinados hechos). Documentos hay para dar y tomar.


DOLOR. Tanto físico como psíquico, el principal síntoma a combatir. Hay que ponerse en el lugar del doliente; se dice que el dolor propio es insufrible y el ajeno exagerado. En el ejercicio médico conviene una buena dosis de empatía.


DROGAS. Algo inseparable de la práctica médica y, con su significado vulgar de “estupefaciente”, un mal que cuesta combatir. El problema de las drogodependencias también debe abordarse desde el ámbito de una Atención Primaria que de nada se ve libre y que, por ello, es digna del mayor reconocimiento.



E

ECONOMÍA DE LA SALUD. Ciencia económica que tiene por objeto el uso óptimo de los recursos para la atención de la enfermedad y la promoción de la salud. Su cometido es estimar la eficiencia de los servicios de salud y sugerir formas de mejorar su organización. De ella forma parte la Farmacoeconomía, parcela económica sobre el uso de fármacos en intervenciones en salud, alrededor de la cual giran conceptos como el de relación coste-efectividad. Algo dual, bueno y malo al mismo tiempo; bueno cuando persigue el ahorro racional y malo cuando el ahorro es un fin en sí mismo. (Relacionadas: GESTIÓN SANITARIA, HUMANIDADES MÉDICAS, PRODUCTIVIDAD EN SALUD)


EDUCACIÓN MÉDICA. Implica la transmisión de conocimientos en salud. Desde los inicios de la carrera universitaria, pasando por la licenciatura y los estudios de posgrado, hasta el final de nuestra actividad profesional no dejaremos de aprender. Nos veremos obligados a una puesta al día mediante una formación continuada, porque los avances y los descubrimientos no cesan. (Relacionada: HUMANIDADES MÉDICAS)


EDUCACIÓN SANITARIA. Enseñar a los profanos a mantener la salud por su propio esfuerzo. La OMS propone dos métodos: acción directa –prioritaria– e indirecta. Métodos directos: entrevista clínica y charla/conferencia. Métodos indirectos: medios visuales (murales o carteles, prensa, folletos y publicaciones) y medios sonoros (charlas radiofónicas o programas más complejos: noticiarios…). Debiendo ser prioritaria la educación para la salud, lamentablemente está olvidada en nuestro medio; la actual organización sanitaria sólo propicia la asistencia. (Relacionada: SALUD PÚBLICA)


EFICACIA Y EFICIENCIA. Ver CALIDAD DE SERVICIOS / CARGA ASISTENCIAL.


EMPATÍA. Capacidad de ponerse en el lugar de otro; una admirable cualidad de los buenos médicos. (Relacionada: CUALIDADES DEL MÉDICO)


ENCUESTA SANITARIA. Método de investigación mediante preguntas recogidas en un cuestionario, a fin de conocer la opinión general sobre un determinado asunto sanitario y reflejarla después en estadísticas. Como en toda encuesta, su fiabilidad dependerá de la formulación de las preguntas y de la sinceridad de las respuestas. Que de no entender y de la hipocresía se extraen muchas falsas conclusiones.


ENFERMEDAD PROBLEMA. La que forma parte de un apartado psicosocial de gran hondura, imposible de abordar únicamente por el estamento sanitario. Ejemplos: drogadicción, SIDA, alcoholismo o psicopatías. Se precisa de los servicios sociales, de los ayuntamientos, de las asociaciones, de las familias... en fin, de toda la comunidad, para afrontar ciertos casos que desbordan la labor de los sanitarios.


ENTREVISTA CLÍNICA. Reunión de dos personas: un individuo que tiene un problema –o varios– y acude a un médico para que se lo solucione. Su éxito dependerá no sólo de los conocimientos y las habilidades de éste, sino también de otros factores. A saber: el ambiente (lugar y circunstancias de la espera), la actitud del profesional y la receptividad del paciente. En definitiva, se trata de romper “barreras” para alcanzar una buena comunicación o relación médico-paciente. (Relacionadas: COMUNICACIÓN MÉDICA, RELACIÓN MÉDICO-PACIENTE)


ENTUSIASMO. El motor más importante para emprender una tarea con éxito; para algunos, incluso el principal factor para acercarse a la felicidad. Y por supuesto, para que un sistema sanitario funcione a pleno rendimiento los profesionales que lo integran deberán estar entusiasmados con su trabajo. (Relacionada: MOTIVACIÓN PROFESIONAL)


EQUIPO DE ATENCIÓN PRIMARIA. Grupo de trabajadores que laboran en un centro de salud, interrelacionados y no individualmente como en los clásicos ambulatorios. Al menos en teoría. (Relacionada: CENTRO DE SALUD)


ERROR MÉDICO. Algo inevitable bajo la condición humana e inadmisible desde la óptica profana, que no admite un solo fallo. El propio éxito de la Medicina parece volverse contra los médicos, antaño semidioses y hoy simples mortales. Los poderes públicos “venden” los avances tecnológicos puestos al servicio de la población, y ésta asume la infalibilidad de los profesionales. Y para protegerse, los médicos actúan a la defensiva: más pruebas y más coste, sin mayor eficacia. En todo caso, hay error inevitable, impericia, imprudencia y negligencia; esto último implica una malpraxis. (Relacionada: MALPRAXIS MÉDICA)


ESCEPTICEMIA. Epidemia de escepticismo, en la que se duda y se sospecha de todo y de todos, motivada por el devenir histórico, y que sirve de epígrafe a una columna de la revista Jano.


ESPECIALISTA. Quien debe saberlo todo de una pequeña parte de la medicina. El mal llamado generalista, el médico general o de cabecera –ahora médico de familia–, por el contrario, debe saber lo suficiente de cada parcela de la medicina. De ahí lo controvertido de “Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria”, como si aceptar el contundente calificativo inicial supusiese desprestigio. (Relacionadas: MÉDICO DE FAMILIA, MÉDICO GENERAL)


ESTATUTO MARCO. Una Ley tardía y controvertida que pretende regular las funciones de todo el personal sanitario, sin distinción de categorías. Llegó tarde, mal y para establecer mil controversias.


ESTÉTICA MÉDICA. La estética general (del gr. aisthetikós, lo concerniente a la sensación o percepción), ciencia del conocimiento sensible cuyo objeto es determinar la esencia de lo bello, aplicada al campo de la medicina; especialmente, la Literatura y el Arte en general. El tiempo de Marañón se ve en la lejanía… (Relacionada: HUMANIDADES MÉDICAS)


EUROPA SANITARIA. Una realidad diversa. El médico general europeo ejerce su profesión en centros de salud, consultorios de grupo o consultorios individuales. Tres variantes que dependen de la organización del sistema sanitario correspondiente. Sin embargo, mientras trabajando en un centro de salud –caso hispánico– tiene condición de funcionario, en las otras dos formas goza de cierta independencia, lo que puede redundar, favorablemente, en la calidad asistencial (intuyo vuestras dudas…). Lo único esencial aquí es que el sistema cubre a toda la población: está “universalizado”. Por lo demás, Europa parece inalcanzable.


Noche de San Juan



Noite de San Xoán, noite de fogueiras (Noche de San Juan, noche de hogueras).

Noche ardiente y purificadora. Noche mágica.

Noche milagrosa para espantar malos espíritus y atraer la buena suerte.

Noche de fiesta. Noche gastronómica de sardinas asadas.

Noite de San Xoán, noite vital.

martes, 23 de junio de 2009

Relación médico-paciente (4): Otros condicionantes


Factores añadidos de la relación médico-paciente

A parte de los tres principales condicionantes referidos de la relación médico-paciente (profesional, paciente y ambiente), podemos señalar otros cinco factores añadidos, secundarios tal vez pero muchas veces decisivos: presión asistencial, tiempo, burocracia, personal auxiliar y servicios sociales.

La presión asistencial (visitas/médico/día) está muy condicionada por un particular sistema sanitario que habitualmente conlleva masificación. Es un problema de primer orden, porque supone deterioro de la asistencia (merma de la calidad) y efecto negativo en la relación médico-paciente, favoreciendo asimismo el desgaste profesional. Por ello se hace necesario:
  • Limitar el número de pacientes asignados, lo cual precisa incrementar el número de médicos en situación de progresiva carencia (emigración médica).
  • Sustituir al personal ausente, imposible muchas veces por la razón aludida; en su defecto, cabría fijar las agendas y asumir una razonable espera.
  • Aplicar estrategias para controlar la demanda y mejorar las condiciones de trabajo con demanda excesiva, tal vez imitando fórmulas foráneas.
El tiempo disponible viene determinado por la referida presión asistencial. Su extrema limitación para cada paciente condiciona la eficacia e incrementa la probabilidad de cometer errores; impide la realización de tareas preventivas y provoca insatisfacción; obliga a prescripciones apresuradas y genera gasto. Por eso, considero razonable:
  • Apoyar el objetivo de la “Plataforma diez minutos” (10 minutos/paciente, 25 pacientes/día y 1200 personas/médico), como planteamiento genérico.
  • Distribuir pacientes por tramos, en lugar de la rigidez actual (pe., citando 3 cada media hora), lo que permite más flexibilidad.
La burocracia es un factor íntimamente relacionado con los dos anteriores, porque implica aumento de la demanda y disminución de tiempo disponible. De cualquier manera, hay una burocracia útil, imprescindible, y otra inútil, prescindible (rutinaria y fastidiosa), lo que me impulsa a proponer:
  • Mantener sólo documentos ineludibles: hojas de interconsulta, hojas de solicitud de pruebas complementarias, partes de enfermedades de declaración obligatoria.
  • Reconsiderar documentos discutibles (prescindibles o mejorables): partes de incapacidad temporal (IT), informes sociales, formularios de solicitud de material ortopédico.
  • Desestimar documentos inútiles o improcedentes (no pertenecientes a la atención pública de salud): informes para “visados”, “justificantes” para empresa, certificados específicos (deportivos, patroneo de yate y otros).
El personal auxiliar en el nivel primario contribuye a la colaboración del paciente (mejora el clima de trabajo) y “descarga” de las agobiantes tareas burocráticas, permitiendo la asunción de tareas propias del médico; también proporciona seguridad ante eventuales problemas médico-legales (carencia de testigos). Es por ello que propongo:
  • Consultas auxiliadas.
Los servicios sociales son imprescindibles para solucionar problemas de índole no sanitaria (soledad, abandono, marginalidad). Se hace ineludible la colaboración efectiva de ayuntamientos y otras instituciones para afrontar una realidad que, por no abordarse suficientemente, repercute en la presión asistencial. Así que convendría:
  • Potenciar servicios sociales.
  • Potenciar centros sociales y recreativos.

Elementos complementarios en la relación médico-paciente

No por complementarios son marginales, sino dignos de tener muy en cuenta, en especial la educación sanitaria (esencial), sin olvidar el establecimiento, de una vez por todas, de una clara delimitación de las competencias.

La educación sanitaria debe formar parte de la integral del individuo, máxime en una sociedad que soporta peor las dolencias que antaño. Y aunque los médicos portemos el estandarte de la promoción de la salud, hemos de considerar la influencia de los agentes sociales. Escuela, familia y medios son decisivos. Entonces, exhortemos a:
  • Una correcta promoción de la salud en Atención Primaria.
  • Una educación sanitaria en las escuelas.
  • Una educación sanitaria en la comunidad.
  • Unos medios de comunicación responsables.
La delimitación de las competencias es necesaria para impedir el quebranto de la entrevista clínica. A nadie se le escapa la distorsión que provoca el intrusismo de otros profesionales, como algunos farmacéuticos -con oficina de farmacia- a través de acciones interesadas o mensajes equívocos; sobre curanderos y embaucadores huelgan comentarios. En consecuencia, intentemos:
  • Mejorar la organización asistencial.
  • Evitar el intrusismo profesional.
***
Este artículo, final de la serie, es una parte del publicado con el título de Decálogo para una buena relación médico-paciente en la revista médica Cadernos de Atención Primaria, editada por la “Asociación Galega de Medicina Familiar e Comunitaria” (Agamfec):

Brea Feijoo JM. Decálogo para una buena relación médico-paciente. Cad Aten Primaria 2007; 4 (14): 240-244.

(Disponible en este enlace como segundo artículo del apartado "Espazo para o debate")

lunes, 22 de junio de 2009

Milongas


¡No me vengan con una milonga! Podría referirme a la composición musical popular rioplatense, argentina y uruguaya, lenta y ejecutada con guitarra. Pero no, no pienso en ese significado. Voy por la acepción, no melódica, de chisme, enredo o mentira. Ya saben de la frase: “dejarse de milongas”. Acabo de leer una crítica política en la que se les echa en cara a determinados mandatarios sus maniobras enredadoras, chismosas y mentirosas, aun sabiendo que la reprobación no ha de bastar para que desciendan de sus cómodos pedestales. Ninguna novedad. Y aunque sea vano insistir, escuchen los enredadores: ¡déjense de milongas! Después, si quieren, canten una de ésas.

viernes, 19 de junio de 2009

Mixtura y fusión musical


Tras una larga historia musical, que los estudiosos han dividido en períodos, una evolución de estilos, con mayor o menor grado de pureza, y combinaciones más o menos atrevidas, asistimos en nuestro tiempo a un variopinto panorama, a un inabarcable mundo de sonoridades procedentes de múltiples culturas y áreas del planeta, casi nunca en estado puro, sino fusionadas. El fenómeno de asimilación de lo ajeno integrándolo en lo propio se hace más palpable en la música popular de finales del siglo XX, si bien en la culta ya conocemos, a otro nivel, las mezclas de las ensaladas musicales del siglo XVI, un fenómeno extraño en el devenir de los siglos, por limitaciones de orden estético, social, político o comunicativo.

En nuestro tiempo, recordemos cómo la célebre cantata profana Carmina Burana, de Carl Orff (1895-1982), presenta como antaño textos en diferentes idiomas (latín y alemán, con algunas palabras en francés antiguo), poemas medievales hallados en un monasterio benedictino, el Benedikbeuern de la ciudad bávara de Beuern (Bura en latín), que se apartan de lo espiritual y se regodean abiertamente en los placeres de la vida; a nadie se le escapa que lo divino es inseparable de lo humano. Se advierte cierto paralelismo entre los cánticos (carmina) de Bura (burana como gentilicio) y las combinaciones musicales de las ensaladas.

La música popular permite más libertades y aprovecha las actuales facilidades de conocimiento, las posibilidades de aprender de otros, ni mejores ni peores, sino distintos, dada por los avances tecnológicos que ponen al alcance de casi cualquiera lo distante. La radio, la TV, la música en conserva, los libros y, especialmente, la gran red cibernética, difunden lo existente y conectan diversas concepciones musicales. Un indio puede conocer la música argelina y la música sueca; un rumano la senegalesa y la china; un neocelandés la brasileña y la rusa. En fin, lo impensable no hace mucho, ahora es normal y a nadie sorprende. Los músicos asimilan del exterior lo que les conviene, y al final resulta la ensalada a la que hemos hecho referencia, no la concebida por lo renacentistas pero sí algo conceptualmente parecido. Hoy en día los sonidos se combinan de modo impensable no hace tanto, y los ritmos, y las lenguas... El purismo se ve como algo trasnochado y decadente.

¿Y qué decir del término “fusión”, tan socorrido? ¿No es algo químico y artificioso? ¿No es preferible la palabra ensalada, más nuestra, genuina, natural y fresca? Bromas aparte, admitamos la dificultad de aderezar la música, pues la simple combinación de ingredientes no basta para alcanzar el resultado apetecido; será la adecuada mezcla, con el aliño conveniente, la que logrará el gusto deseado. El son –elemento de partida de ritmos caribeños briosos, como el mambo y otros conocidos con el nombre genérico de “salsa”– parece una acertada conjunción de elementos ibéricos, europeos, africanos e indígenas, un ejemplo de buen aderezo. De la samba podríamos decir otro tanto. Y sobre todo del jazz, tan múltiple, tan rico en contenidos, tan vivo en su evolución continua, sin perder la esencia pese a estilos, modas o conveniencias mercantiles.

La variedad nos enriquece, siendo dificultoso armonizar las diferencias. Un poco de esto, otro de aquello y de lo de más allá... y el resultado insufrible, tolerable o sublime. Por mucho que creamos que la música es un campo abierto a todo, que la belleza sonora se manifiesta de múltiples formas y que la capacidad de escucha es ilimitada, hemos de admitir que muchas combinaciones sonoras están muy alejadas del concepto de arte musical.
***
Este artículo forma parte del publicado en OpusMusica con el título de Ensalada musical y otras mezclas.

¡Y ESTA ES LA ENTRADA Nº 1OO! No tenía la seguridad de llegar tan lejos...

miércoles, 17 de junio de 2009

De la Bossa Nova a la MPB


La influencia del jazz sobre la samba y el espíritu de la negritud que impregnó a músicos blancos atraídos por los ritmos afroamericanos, dio lugar a una nueva música armónicamente sofisticada que alcanzó gran popularidad en Brasil: la Bossa Nova, cuya traducción al castellano sería “Nueva Ola”. El nacimiento de este género musical en Río de Janeiro, en la década de 1950, supuso un hito en la cultura brasileña. Aprovechando el extrovertido ritmo percusivo y sincopado del samba, se creó así un nuevo estilo, íntimo, plácido y acariciador.

El pianista y compositor Antônio Carlos Jobim –o simplemente Tom Jobim– y el guitarrista-cantante João Gilberto, junto con el poeta Vinicius de Moraes, son considerados los creadores de la Bossa Nova. Desde su país de origen se difundió por todo el orbe, gracias en gran parte al impulso dado por el saxofonista de jazz Stan Getz, cuyas grabaciones de esta música sensual, y en particular las que hizo en colaboración con Joao Gilberto (Garota de Ipanema, Desafinado, Corcovado…), han dejado una huella imperecedera. Y en un flujo bidireccional, acabó influyendo en el propio jazz.

Con la segunda generación de la Bossa Nova, surgió en la década de 1960 la Música Popular Brasileña (MPB), que fue introduciendo diferentes elementos musicales urbanos (rock, pop, reggae) y una carga de contenido social en los textos de sus canciones. Vinicio de Moraes, uno de los integrantes del referido trío creador de la Bossa Nova, fue el iniciador de la MPB. Buenos representantes de la misma, creadores e intérpretes, son Caetano Veloso, Gilberto Gil y Chico Buarque. De la existencia de otros muchos, y de su importancia, puede comprobarse entrando en los enlaces genéricos o indagando en publicaciones específicas.
***
Para remontarnos a los inicios de la gran revolución musical urbana de Brasil, nadie mejor que João Gilberto y Antônio Carlos Jobim; el pianista-compositor y el guitarrista-cantante, de quien Caetano Veloso cantó “Melhor do que o silêncio, só João”. Traigo aquí Desafinado, una de las piezas eternas de la Bossa Nova, disfrutable aun con deficiencias técnicas de grabación.

martes, 16 de junio de 2009

Infancia


Aunque estuve no recuerdo
si las flores me miraban
o si de mí se apartaban negándome sus encantos.

Un jardín de altivos árboles
que sombra a mi paso hacían...
¿O a herirme se abatían? (Dudoso por lo lejano)

Revestido de hojas muertas
y de vermes pestilentes…
Quizás de brotes recientes y mariposas volando.

Amedrentaba a los cuervos
de aves cantoras vacío...
¿O no era callado y frío porque trinaban los pájaros?

Sin placenteros olores
que gratifican la estancia…
Sospecho que su fragancia satisfacía el olfato.

Distante de la ternura
eludido por amantes...
¿O lo pisaban bastantes parejas de enamorados?

¿Mil juguetes? ¿Nada allí?
¿Un paraíso? ¿Un averno?
¿Primaveral? ¿Todo invierno?... (¡Único acceso cerrado!)

lunes, 15 de junio de 2009

Con Marañón en la mente


Olvidan a menudo los médicos que la esencia de su quehacer ha de prevalecer por encima de las sofisticaciones técnicas. Que la comunicación es fundamental, aportando habitualmente más el lenguaje del enfermo que las exploraciones complementarias. Que las cifras, los gráficos o las imágenes son datos fríos que de nada valen fuera del humano contexto. Que la relación cordial es una parte importantísima de la terapia. Que no deben fomentar la obsesión ni las falsas expectativas. Que están para curar y consolar... ¡Casi nada! Con frecuencia los médicos olvidan su esencia. A menudo la olvidamos.

La práctica de una medicina científica –técnicamente rigurosa– y, al mismo tiempo, humana, me trae la imagen de Gregorio Marañón (1887-1960). La integridad moral del insigne médico, científico y humanista. Su vida y su obra se recogen de manera concisa y precisa en estos dos enlaces. Sirva de faro orientador esta figura clave de la historia de la medicina y del humanismo médico, especialmente a quienes ignoran o desdeñan el pasado y se pierden en las complejidades del presente.

viernes, 12 de junio de 2009

Léxico médico de la atención primaria (3): C


(Es recomendable leer primero la introducción al Léxico médico de la atención primaria y el preámbulo a la primera entrega)

C

CALIDAD DE SERVICIOS. Conjunto de propiedades concretadas en cinco grandes dimensiones: efectividad, eficiencia, competencia –científico-técnica–, accesibilidad y satisfacción del usuario. En cuanto a la “efectividad” en consulta, hay tres indicadores indirectos: grado de satisfacción, recuerdo de las indicaciones y grado de cumplimiento. Pero la carencia de tiempo necesario para cada paciente produce efectos contrarios: insatisfacción, olvidos e incumplimiento. Sin esa condición, imposible alcanzar un buen nivel de calidad. (Relacionadas: CARGA ASISTENCIAL, COMPETENCIA PROFESIONAL)

CARGA ASISTENCIAL. Número de pacientes que acuden a consulta (visitas/médico/día), equivalente a “presión asistencial”. A nadie se le escapa que la cantidad desmesurada es un factor de deterioro, y sin embargo los gestores lo obvian, pretendiendo que el médico aumente la “eficiencia” –relación coste/beneficio– en cualquier circunstancia. Aun sobrecargado, debe regular la productividad asistencial y evitar desequilibrios en cuanto a: resolución de problemas, derivaciones, gasto farmacéutico, pruebas diagnósticas… ¿Y qué más, Mariano? (Relacionadas: DEMANDA ASISTENCIAL, PRESIÓN ASISTENCIAL)

CARRERA PROFESIONAL. En sentido administrativo, proceso por el que pretendemos cobrar más cuando valemos menos. En sentido pragmático, sabiduría progresiva por la que aprendemos a perdonarnos a nosotros mismos y a nuestros colegas. Hablando seriamente, la forma principal de motivar a los profesionales, mediante el estímulo que supone subir escalones en función de su capacidad, dedicación y méritos –asistenciales, investigadores y docentes.

CARTERA DE SERVICIOS. Aquello que se ofrece, en nuestro caso por parte del sistema sanitario. Un instrumento de gestión económica surgido en tiempos de crisis, más o menos manifiesta; el gestor brinda un “catálogo de prestaciones” y, al mismo tiempo, vela por una buena cuenta de resultados. Se imponen los criterios empresariales de una empresa de servicios. (Relacionadas: CATÁLOGO DE PRESTACIONES, GESTIÓN SANITARIA)

CARTILLA DE LA SEGURIDAD SOCIAL. Documento de cartulina, por lo general sucio y deteriorado, con una decena de nombres o más –beneficiarios del titular- que muchos solían utilizar asiduamente cuando indicaba la condición de “pensionista”. Fue sustituida por la tarjeta de identificación sanitaria (TIS), plástica, individual y teóricamente intransferible. (Relacionada: TARJETA DE IDENTIFICACIÓN SANITARIA)

CATÁLOGO DE PRESTACIONES. En la Sanidad Pública, lista de prestaciones básicas y complementarias que ofrece. (Relacionadas: CARTERA DE SERVICIOS, GESTIÓN SANITARIA)

CENTRO DE SALUD. Estructura física y funcional para el desarrollo de la AP, donde presumiblemente se trabaja en equipo y en base a “objetivos”, que vino a sustituir al tradicional ambulatorio, donde la actividad era individual y sin objeto. Claro que de la teoría a la práctica… No hay un tipo, sino muchos, difiriendo en tamaño, distribución de espacios, materiales, dotación, etc., no siempre acordes con el lugar donde se ubican ni adecuados al fin para el que se proyectan. (Relacionada: AMBULATORIO)

CERTIFICADO MÉDICO. Documento médico-legal, generalmente solicitado por un usuario a petición de algún organismo, público o privado, sin que suela constar motivación escrita, lo que despierta en el médico inquietud y dudas, salvo cuando se trata del de defunción. En uno ordinario, lo habitual es que te digan: “vengo a que me cubra un certificado”, sin más. Y generalmente no es ni para quien lo pide, sino para un tercero ausente. En fin… Pero seriamente hablando, se trata de un informe con unas características especiales: es solicitado por requerimiento del ordenamiento jurídico para optar a determinados servicios y actividades o acreditar situaciones civiles (nacimiento, defunción, discapacidad, estado psíquico…); es redactado en un impreso oficial por un médico (cualquiera); en el mismo se hace constar el estado de salud del solicitante en el momento de la petición; e incluye la expresión "certifico…". (Relacionadas: DOCUMENTO MÉDICO-LEGAL, INFORME MÉDICO)

CHAPUZA. Una de las tres características hispánicas, manifiesta en nuestro sistema sanitario –salvo raras excepciones– en lo referente a organización, coordinación, construcción de centros, etc. (Relacionada: HISPANIA)

CITA PREVIA. Eufemismo con el que se quiere hacer creer al paciente que será atendido a una hora determinada, cuando en la realidad lo será a otra imprecisa. Pues, siendo paciente, ¡que tenga paciencia!

CLASIFICACIÓN INTERNACIONAL DE ATENCIÓN PRIMARIA (CIAP). Es la clasificación de la Organización Mundial de Médicos Generales / de Familia (WONCA), originalmente editada en inglés como “International Classification of Primary Care” (ICPC), que en la versión española de 1999 figura como CIAP-2, o sea edición segunda. La CIAP permite clasificar por “episodios de atención”, concepto más amplio que el hospitalario de “episodio de enfermedad” en que se basa la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) de la OMS, actualmente en su décima edición, CIE-10. Esto facilita en teoría codificar casi todas las actividades de la Atención Primaria en la historia clínica informática, aunque tiene sus detractores. La CIAP-2 y la CIE-10 son las clasificaciones de referencia, basadas en códigos alfanuméricos. Los códigos de la CIAP-2 están formados por una letra y dos dígitos; la letra representa un aparato o sistema orgánico, en total 17 "capítulos", y los dos dígitos o "componentes" se relacionan con: a) signos o síntomas; b) procedimientos administrativos, diagnósticos, preventivos o terapéuticos; c) resultados de pruebas complementarias; d) derivaciones, seguimiento y otras razones de consulta; e) enfermedades y problemas de salud. Ejemplo: D13 Ictericia. Vista la teoría, sólo la práctica hará que nos inclinemos por esta clasificación o por su competidora.

CÓDIGO DEONTOLÓGICO. Conjunto de principios y normas –código– de la deontología, en nuestro caso médica. Hay diferentes códigos deontológicos cuya pretensión es siempre un ideal ético; en el campo médico, el primero de ellos es el “Juramento hipocrático”. (Relacionadas: BIOÉTICA MÉDICA, DEONTOLOGÍA MÉDICA, JURAMENTO HIPOCRÁTICO).

COLEGIO MÉDICO. Colegio profesional con personalidad jurídica reconocida por la ley, cuya finalidad es ordenar el ejercicio de la profesión médica, ostentando su representación pública y asumiendo los intereses profesionales de sus afiliados. Los colegios profesionales –en general– pueden considerarse una reminiscencia de los gremios y cofradías de la Edad Media y Moderna, que agrupaban a los artesanos por su oficio para defender sus intereses. De modo que el CM es conveniente si se atiene a su teórico fin; de lo contrario, sería innecesario.

COMITÉ DE EXPERTOS. Gente engreída que admite el calificativo, que tiene por lo general el encargo de enfriar un tema candente necesitado de decisiones hasta que resulte obvio lo que debe hacerse o, por el contrario, se haga inútil decidir nada. Ríanse, que es broma.

COMPETENCIA PROFESIONAL. Puede referirse a rivalidad o a aptitud. Considerando la segunda acepción, significaría la capacitación para desempeñar una determinada profesión, en nuestro caso la médica. Evaluar esa capacitación o suficiencia no es fácil, pero es elemento imprescindible en la baremación de la Carrera Profesional.

COMPORTAMIENTO MÉDICO. Conducta, estilo o modo de comportarse de cada médico y que se mantiene consulta tras consulta. Aunque la primera fase de la entrevista clínica (análisis del motivo de consulta) es similar para todos los médicos, el abordaje y la valoración de otros problemas o demandas implícitas difieren sustancialmente (por temor, prejuicio, afecto, rechazo, etc.), lo mismo que el planteamiento de las exploraciones. Cada personalidad es diferente.

COMUNICACIÓN MÉDICA. Lenguaje y expresión para comunicarse el médico con el paciente; equivale a entrevista clínica y relación médico-paciente. Debe ser buena para suscitar en el paciente una favorable respuesta, que entienda lo que se le dice y cumpla lo que se le recomienda. El médico de Atención Primaria precisa adquirir destrezas o habilidades en comunicación; aprender técnicas que contribuyan a una buena transmisión, verbal y no verbal, a decir con soltura, discreción y efectividad. (Relacionadas: CUALIDADES DEL MÉDICO, HUMANIDADES MÉDICAS, RELACIÓN MÉDICO-PACIENTE)

CONFLICTO SANITARIO. Situación difícil, de desacuerdo o lucha, que los trabajadores de la Sanidad reconocen como frecuentes y que los gestores minimizan o incluso niegan.

CONGRESO MÉDICO. Reunión de profesionales con estos objetivos: estímulo de la investigación, actualización de conocimientos, debate sobre aspectos clínicos y organizativos de la práctica diaria y función social como punto de encuentro. Los cursos y los congresos parecen necesarios para no quedarse descolgados; o para no acabar colgándose, ya perdida la autoestima.

CONSEJO INTERTERRITORIAL. Órgano de relación entre el Estado y las Comunidades Autónomas en materia de Sanidad, integrado por los respectivos consejeros y el ministro de sanidad (en femenino si es el caso). Si un consejo es una corporación encargada oficialmente de aconsejar o asesorar a una autoridad o de realizar una determinada labor legislativa, administrativa o judicial, es de suponer que cada consejero aportará su punto de vista y que el ministro tomará nota. ¡Ingenuo de mí!

CONTRATO PROGRAMA. Un medio que tiene la Administración para evaluar la actividad; o dicho de otro modo: sistema de gestión para estimar la cantidad y calidad de los servicios prestados, con el fin de mejorarlos en un futuro. Una forma teórica de plantearse el control de calidad, como la Cartera de Servicios. (Relacionada: GESTIÓN SANITARIA)

COORDINACIÓN. Bendita palabra invocada muchas veces y otras tantas ignorada en el ámbito sanitario. Por eso impera la descoordinación, el desorden. ¿O no?

COORDINADOR DE EQUIPO. Individuo encargado de ordenar –en las diversas formas no sagradas– su sanitario medio laboral y atrapado en un doble papel: representante de sus compañeros y eslabón en la cadena de mando. Actualmente en Atención Primaria con la consideración de jefe de servicio o de unidad, según ejerza en uno (SAP) u otro (UAP) conglomerado, mayor o menor. ¿Entendido?

COPAGO. Una fórmula propugnada por unos para frenar el mal uso de las urgencias y del sistema sanitario en general (en definitiva, del gasto sanitario público), y rechazada por otros al considerarlo discriminatorio para los menos pudientes. Mirando alrededor, no se puede descartar tajantemente ni afirmar: ¡de esta agua no beberé! –digo, pagaré.

CUALIDADES DEL MÉDICO. Entendidas como destrezas o habilidades del buen comunicador o entrevistador: calidez (cordialidad, proximidad afectiva), respeto, empatía (saber ponerse en lugar del otro), concreción (aprovechamiento del tiempo), asertividad (seguridad), autenticidad (sinceridad) y contención emocional. (Relacionadas: COMUNICACIÓN MÉDICA, RELACIÓN MÉDICO-PACIENTE)

CURANDERO. Cualquiera que sin titulación oficial se permite competir con quien se la ha ganado. Nadie admitiría que un intruso compitiese con un ingeniero de caminos o con un magistrado, pero en el ámbito de la salud es diferente porque permite asirse a otra esperanza. A diferencia del médico general, su nombre y la consideración que se le brinda son perdurables. ¡Ay, Dios…!

jueves, 11 de junio de 2009

Medicamentos y accidentes de tráfico (2)


Como ya se adelantó al tratar aquí por primera vez el tema Medicamentos y accidentes de tráfico, el Ministerio de Administraciones Públicas (MAP) había decidido que los envases de los medicamentos incluyeran un símbolo informativo o pictograma de advertencia a los conductores. Y lo anunciado previamente por el MAP, fue ratificado el pasado 8 de junio en el Ministerio de Sanidad y Política Social (antes Ministerio de Sanidad y Consumo) durante la jornada informativa "Medicamentos y efectos en la conducción: nuevo pictograma de advertencia en los medicamentos", organizada por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Un pictograma consistente en una señal triangular de tráfico –de peligro– y un coche negro en su interior, con la leyenda "Conducción: ver prospecto". Con esta medida se insta al usuario a leer una advertencia que de hecho ya suele constar en los prospectos de los fármacos. Ojalá esta medida contribuya a disminuir el número de accidentes automovilísticos y por conducción de maquinaria peligrosa.

miércoles, 10 de junio de 2009

Cirugía musical


El pianista y buen amigo Alejo Amoedo me ha hecho saber de la existencia de una obra musical que describe una intervención quirúrgica, en concreto una operación de vesícula biliar, por presentar cálculos o “piedras” biliares, es decir una litiasis biliar o colelitiasis. Se trata de una breve pieza de Marin Marais (1656 - 1728), músico del Barroco francés que sufrió tal intervención (y supuestamente antes los dolorosísimos cólicos biliares); no sólo salió felizmente curado tras la litotomía que se le practicó (un desafío para su época), sino que le sirvió de inspiración para componer una curiosa música descriptiva total y, a la vez, pieza de teatro musical o, más explícitamente, quirúrgico-musical: Tableau de l'Opération de la Taille (Cuadro de la operación de piedras en la vesícula biliar).

Hay un interesante artículo sobre la obra en cuestión, realmente detallado y con la traducción del texto francés, en este excelente sitio: Amantes de la música clásica. Aquí podéis escuchar y visionar dos interpretaciones diferentes y complementarias. Para ilustrar este post, y no dejando de reiterar la recomendación de la lectura del texto en el lugar referenciado, aprovecho una de ellas, la de Paolo Pandolfo (Viola da gamba), Mitzi Meyerson (Clave), Thomas Boysen (Tiorba y guitarra barroca) y François Fauché (Narrador), por ir acompañada de las imágenes más crudas.


lunes, 8 de junio de 2009

Preservación de la música clásica (1): Educación musical


No todo el mundo aprecia los valores artísticos de la misma manera, por lo que no debemos extrañarnos de las diferentes sensibilidades: lo que a unos emociona o subyuga, a otros espanta o deja indiferentes. Esto es bueno, porque hace posible la diversidad creadora. Si todos tuviésemos el mismo gusto y siguiésemos la misma línea sensible, permaneceríamos en un tedioso inmovilismo monocorde.

Sin embargo, también la inclinación hacia el “buen gusto” musical se verá facilitada por el aprendizaje. La enseñanza de la música en las escuelas habrá de favorecer desde una temprana edad el entendimiento de las grandes creaciones, y su conocimiento podrá despertar la sensibilidad en los jóvenes escuchantes. La educación en este ámbito es importantísima para la consecución de la apreciación musical.

Tras asistir a un debate sobre periodismo y crítica musical, esta idea se afianzó en quien esto subscribe, impulsándolo a la recreación escrita como Sinfonía Crítica (Filomúsica, nº 84, 2007), estructurada en cuatro movimientos virtuales; el último recoge expresamente este sentir general que, evidentemente, es el propio.

Teniendo un temprano conocimiento del legado musical, muchos niños que de otro modo habrían de permanecer en la ignorancia, serán impulsados a profundizar en sus estudios, bien en escuelas de música o en conservatorios. La enseñanza les muestra el camino, pues enseñar es orientar a quienes, carentes de experiencia, permanecen inmóviles y expectantes o andan desconcertados. Los buenos maestros y educadores, a parte de la familia y demás agentes educativos, pueden ser decisivos al respecto.

Con una buena orientación y adecuados estímulos, algunos alumnos que de otro modo habrían de seguir por otros derroteros, dirigirán su vida hacia la melódica senda. De poco valdrá la capacidad innata, la aptitud connatural del individuo, sino se le espolea para que adopte una actitud conveniente. Porque, como diría mi abuela, nadie ha nacido sabido
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Este artículo es una parte del publicado en Filomúsica (revista de música culta):

Dejo enlaces a dos estupendos blogs de educación musical:

Y otro enlace a un encantador blog sobre inglés y música para niños:

sábado, 6 de junio de 2009

David Attenborough, naturalista


No sorprende que el famoso naturalista británico David Attenborough (ya presentado en este blog al tratar un capítulo de Música y naturaleza) haya sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias 2009, en la categoría de ciencias sociales. Descubrí por primera vez a este singular divulgador científico en una de las series documentales de la BBC sobre la Naturaleza que protagonizó en la década de 1980, emitida por TVE2: Planeta viviente (The Living Planet). Quedé fascinado por su energía y entusiasmo, en medio de un desierto, en los hielos polares, en una intrincada selva o en la inmensidad del mar. Comprobé después que la fuerza que transmitía, como extraordinario comunicador, era semejante en otras series; le daba mayor realce a las maravillosas imágenes que presentaba. Su larga y meritoria trayectoria ha sido nuevamente reconocida. ¡Felicidades, Sir David!

Valga una secuencia sobre el Ave Lira como muestra del buen hacer de David Attenborough:

viernes, 5 de junio de 2009

Lenguaje desvirtuado


Para la mayoría, el lenguaje es mero elemento de comunicación, necesidad para sobrevivir, y para algunos mucho más: herramienta de trabajo y juego inacabable, elemento clarificador y arma de confusión, misterio deseado y diafanidad, sangre agitada y descanso, orgullo y humildad, manifiesto de superioridad y de modestia, distingo de lo vulgar y vulgaridad plena, dardo envenenado y beso dulce, riqueza total y pobreza absoluta, gran opresión y liberación plena, creación y destrucción, dolor y placer, salvamento y perdición... Sólo a la minoría le duele su adulteración.

Alarma la corrupción de los superlativos La pereza lingüística aniquila la construcción que de los mismos hace nuestro idioma. Ya no se dice buenísimo, famosísimo, lindísimo, feísimo o grandísimo. Hoy en día escandaliza la intromisión del súper: superbueno, superfamoso, superlindo, superfeo, supergrande. El súper pulula por doquier como una plaga y uno llega a acostumbrarse, aunque no pueda asimilarlo del todo. Llegué a escuchar a una chica que, hablando por su “móvil”, le decía a su interlocutor que el aparato de telefonía que estaba utilizando, comprado recientemente, era superpequeño. ¡Qué dislate!

Inquieta el desconcierto lingüístico con el género Decimos indistintamente el/la geriatra, el/la pediatra, el/la psiquiatra, el/la oculista o el/la foniatra. Son sustantivos de apariencia femenina válidos para ambos géneros. En cambio, pretendemos la feminización de sustantivos de apariencia masculina: la psicóloga, la ginecóloga, la médica...; y yendo más lejos, de los indistintos, sirviendo de ejemplo: la jueza (ya sé que es admisible, pero me suena fatal). ¿Por qué no admitir en consecuencia: el geriatro, el pediatro, el psiquiatro, el oculisto o el foniatro?

Molesta el uso redundante del número plural... Cuando los dominantes se dirigen a los dominados –aun en aparente relación entre iguales–, es empleado doblemente siendo gramaticalmente innecesario: ciudadanos y ciudadanas, trabajadores y trabajadoras, compañeros y compañeras, amigos y amigas... Siempre, o casi, en este orden y no al revés; en el afán lisonjero se olvida la caballerosidad y la gentileza (se elude incluso la concordancia con el género). Claro que, a falta de constructivas ideas, sirve para dilatar un discurso, para decir lo mismo con el doble de palabras.

¿Por qué desvirtuar el idioma? Lo anteriormente dicho sobre el género y el número parece consecuencia de un posicionamiento feminista extremadamente susceptible que, estoy seguro, parte del elemento masculino, por un afán de dar coba y ganarse al sector más numeroso; adulaciones o lisonjas politiqueras engañosamente progresistas. Nuestra lengua se presta a estos juegos; los anglosajones lo tienen resuelto. De otras razones habrán de decir los lingüistas.

miércoles, 3 de junio de 2009

Prescripción médica y gasto farmacéutico


El gasto farmacéutico (GF) no ha dejado de crecer a pesar de las medidas aplicadas, ya en forma de recorte de la oferta de medicamentos, ya con maniobras disuasorias (cambio de receta, visados, etc.) o presiones de los gestores. De la simple correlación de prescripción médica (PM) y GF, se pasó a considerar los diversos factores que influyen en aquella y, en consecuencia, en éste. Factores poblacionales, patologías emergentes y nuevos fármacos inciden de manera incuestionable. Muchos países desarrollados aprobaron diferentes medidas correctoras para sostener sus sistemas sanitarios. Se hace necesaria la acción responsable de todos los agentes implicados en el GF para lograr el uso racional de los medicamentos.

Este es el resumen de un trabajo personal publicado en la revista médica Cadernos de Atención Primaria, editada por la “Asociación Galega de Medicina Familiar e Comunitaria” (Agamfec):

Brea Feijoo JM. Prescripción médica y Gasto farmacéutico. Cad Aten Primaria 2008; 15 (1): 5-8.

Dejo el enlace al artículo completo en formato PDF para quien le interese, debiendo señalar que la tabla 1 (Factores condicionantes de la PM y del GF) y la tabla 2 (Determinantes del uso racional de medicamentos) tienen sus contenidos intercambiados.
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Estos serían los puntos clave: indicadores del GF, PM inducida, factores condicionantes, Programa de incentivación de la calidad de prescripción (PICP), medidas para modular el GF, automedicación, abuso consumista, polimedicación, determinantes del uso racional de medicamentos, medicalización, Ley del medicamento, financiación selectiva de medicamentos (“medicamentazo”), homologación de recetas, asistencia farmacéutica, prescripción de enfermería, “universalización” asistencial.