miércoles, 3 de marzo de 2010

Tics del pensamiento fugitivo


Al hacer la presentación de los aforismos médicos, y con ello de los aforismos en general, como concreción de las paremias (dichos, sentencias, aforismos, máximas, apotegmas, refranes, adagios, proverbios…), ya os adelanté que a los de mi cosecha los denomino “Tics del pensamiento fugitivo”. Por una correlación de los movimientos musculares espontáneos (tics) con las chispas del intelecto, más o menos originales y encorsetadas, que surgieron espontáneas de este loco magín y que logré atrapar, antes de que se desvaneciesen sin dejar rastro. He vuelto a ellos después de mucho tiempo y he seleccionado los que me parecían mínimamente interesantes. Así que os presento la primera docena.

  • Un hombre animoso expande su corazón a los demás, un cobarde lo oculta en sombra huraña.
  • La arbitrariedad que vemos en derredor hace dudar de la propia sombra.
  • Me arredran ciertos hombres y me arroban ciertos logros humanos.
  • Me amedrentan más los hombres que las fieras, más las incisivas palabras que los afilados dientes y las grandes fauces.
  • En donde no se piensa hay un artero y del leal a menudo se recela.
  • No es bueno el albedrío si esgrime la injusta espada del capricho.
  • Dios nos libre de un hombre que anatemiza a otro y obra como si fuese un dios.
  • Debemos abrogar cuanto esclaviza y dejar que la mente alce su vuelo, libre en el espacio de los sueños.
  • Nos atrae lo arcano, aquello no visible, igual que nos atrae lo prohibido.
  • Un hombre adusto es poco grato, mas el desenfadado da empalago.
  • Un bigardo acomodado es indignante, pero un vago humilde es repugnante.
  • Ni radical ni carpetovetónico, que es mejor seguir el sabio consejo de no caminar por los extremos.

1 comentario:

  1. Gracias por compartir estas esquirlas de sabiduría, José Manuel, afiligranada obra es.
    Un abrazo.

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