viernes, 30 de marzo de 2012

Mejor que el silencio

Dice Caetano Veloso en la canción “Pran Ninguén” sobre intérpretes brasileños:

Nana cantando "Nesse mesmo lugar"
Tim Maia cantando "Arrastão"
Bethânia cantando "A primeira manhã"
Djavan cantando "Drão"
Chico cantando "Exaltação à mangueira"
Paulinho, "Sonho de um carnaval"
Gal cantando "Candeias"
E Elis, "Como nossos pais"
Gilberto cantando "Sobre todas as coisas"
Milton, "O que será?"
Bosco, "Rio de Janeiro"
E Dalva, "Poeira do chão":

Melhor do que isso só mesmo o silêncio
E melhor do que o silêncio só João.

Después de una retahíla de cantantes y sus interpretaciones insuperables, nada queda mejor  que el silencio. Y mejor que el silencio solo João, João Gilberto.

“Desafinado” por Joao Gilberto

Del mismo modo, se me ocurre pensar en una lista de tenores operísticos con interpretaciones míticas, y decir por ejemplo:

Caruso cantando “Vesti la giubba”
Schipa, “Una furtiva lagrima”
Gigli , "Giunto sul passo estremo"
Y Fleta, “E lucevan le stelle”
Björling cantando "Donna non vidi mai"
Corelli, " Che gelida manina "
Di Stefano, “Recondita armonía”
Y Wunderlich, “Aria di Tamino”
Bergonzi cantando “Celeste Aida”
Gedda, "Kuda, kuda vy udalilis"
Pavarotti, “Nessum Dorma”
Y Domingo, “La Fleur Que Tu M'avais Jetée”

Mejor que estos solo el mismo silencio
Y mejor que el silencio solo Krauss.

En efecto, no sería descabellado afirmar que mejor que el silencio solo Kraus, Alfredo Kraus.

“Pourquoi me reveiller” por Alfredo Kraus

miércoles, 28 de marzo de 2012

Maya y el cisne



Reconozco que la danza no es lo mío, pero contemplar a la bailarina Maya Plissetskaya (Moscú, 20 de noviembre de 1925), un mito de este arte,  no me deja indiferente. Sobre todo en esa recreación única de “La muerte del cisne” (coreografía inspirada en "El Cisne", uno de los números de la suite El Carnaval de los animales de Camille Saint-Saëns), en la que uno se asombra de cómo se mantiene en las puntas, sin aparente esfuerzo, y de su movimiento de brazos, pleno de delicadeza y gracia, en una composición emocionante. Me han pasado este video, lo he disfrutado, y lo comparto con quienes no lo conozcan para que lo disfruten igualmente. Una “muerte” plena de vida.

lunes, 26 de marzo de 2012

Sistema sanitario, entre lo impopular y lo necesario


Hace poco se publicó en El País un artículo con el impactante título de “Elogio del copago”,  firmado por el vicepresidente de la “Comisión Abril”, de la que saldría el famoso y a la vez desconocido “Informe Abril”.  Se refiere tanto a copago por prestación de servicios como a copago por prestación farmacéutica, que en Hispania ya existe para los trabajadores activos (los pensionistas están exentos, salvo los del régimen de MUFACE, si bien éstos tienen contraprestaciones). Por supuesto ha suscitado polémica, con posturas en contra y a favor. El lenguaje, por mucho que se matice, puede llevar a equívocos, y por mi parte haría algunas matizaciones, aunque veo argumentos convincentes en el planteamiento del economista firmante (al frente de las decisiones sanitarias hispanas siempre han tenido más peso los economistas que los sanitarios). Consideremos los siguientes puntos:
Cinco. El economista americano Victor Fuchs afirma que solo hay una vía para contener los gastos asistenciales, y lo explica con esta ecuación: gasto sanitario total = cantidad de recursos consumidos por acto médico (radiografías, análisis, consultas, medicamentos, etcétera) – (X) precio de estos recursos – (X) cantidad de actos médicos. El primer término crece de modo indetenible alentado por los continuos avances tecnológicos y del conocimiento científico; el segundo término, el precio, puede refrenarse temporalmente, pero la tendencia a subir rebrota pronto. Queda, pues, el tercer término de la ecuación como “único camino viable”, dice Fuchs, para moderar el gasto: más pronto o más tarde será necesario disminuir el número de servicios, o sea, de actos médicos. Disuadir la demanda innecesaria, aplicar el copago, sería el primer paso forzoso
Seis. El copago puede causar perjuicios. El informe de la Rand Corporation antes citado que evidencia la eficacia del copago consigna también que la salud “fue adversamente afectada entre los enfermos pobres” y de algún modo penalizados los ancianos y enfermos crónicos. Pero cabe suprimir o mitigar mucho tales daños con un copago modulado según la renta, la condición de la enfermedad o el coste / efectividad de los fármacos y procedimientos clínicos. La larga experiencia del copago en muchos países enseña que es posible un copago casi inocuo. El copago actúa como todos los medicamentos útiles: la actividad terapéutica va inevitablemente acompañada de efectos secundarios indeseables que obligan a tomar precauciones o administrarlos cuidadosamente, pero no por ello sería sensato desecharlos. 
Siete. Ninguno de los políticos españoles que quieren convertir al copago en el villano sanitario habla, ni siquiera cita, la aflicción que padecen los enfermos en lista de espera, el retraso en ser diagnosticados o en recibir tratamiento con consecuencias para la salud lamentables y a veces muy graves, tanto o más que las que puede causar el copago, y sin modo de paliarlas.
En los sistemas de salud pública de libre acceso universal, como el español, se ha suprimido el precio en el momento del servicio y la asignación de los siempre escasos recursos (servicios médicos) entre los numerosos demandantes ha de hacerse por el tiempo de espera. Las listas de espera no son por consiguiente un fallo, si no un mecanismo esencial de dichos sistemas. Sin el tiempo de espera que regula la demanda no podrían funcionar. Pero los políticos no esperan: son atendidos en el acto por la sanidad pública, como lo son los acomodados por la sanidad privada. Solo los menos favorecidos sufren la espera, de modo que no es exagerado decir que los sistemas de salud de acceso universal a precio cero en el momento de la asistencia son sostenidos por el dolor de los pobres que esperan. Pero este es un hecho invisible para la sociedad (los mismos políticos escandalizados por el copago se cuidan de ocultar las cifras de las listas de espera) y los votos no lo sienten. El clamor contra el copago, sin embargo, es oído y agradecido popularmente.
Fuente: Hemos leído
Creo que no se deberían imponer medidas sancionadoras sobre los ciudadanos que ya están cargando con todos los costes derivados de la ineficiencia ajena, pero también que hay que apelar a la sensatez y frenar una frecuentación inadmisible de los servicios sanitarios, que solamente conducen a la degradación y a un gasto desmedido que no nos podemos permitir. El abuso de los servicios sanitarios supone un mal hábito arraigado (favorecido desde las mismas esferas de poder), una distorsión sociocultural que habría que solucionar cuanto antes para evitar males mayores. Lo injusto es que paguen justos por pecadores, penalizar la demanda justificada o necesaria, por eso no debiera entenderse el copago como simple medida disuasoria, ni recaudatoria siquiera, sino como elemento de “mentalización”, que de ningún modo ha de atentar contra la salud de los individuos. Copago no es sinónimo de privatización. Entiendo, por ejemplo, que se abonen los gastos de hostelería de la hospitalización, y soy partidario de que los pacientes crónicos queden exentos del coste de la medicación precisa para su enfermedad, sean pensionistas o no, o de que se redefina la “aportación reducida” (punto negro o cícero). Me parece inconveniente la modulación por renta, complicada y discriminatoria (el patrimonio no parece tenerse en cuenta). Sería más sensato plantearse un régimen general de seguridad social con las prestaciones de MUFACE. En cualquier caso, debería establecerse la desgravación fiscal por “gastos de salud”.

El Informe Abril señalaba defectos del sistema sanitario: carencia de visión global, coartación de la libertad de elección de los usuarios, falta de información al paciente, incapacidad de encauzar las relaciones de personal sanitario y de motivarlo, responsabilidades gestoras diluidas o anuladas por el excesivo centralismo y rigidez del sistema, orientación del sistema alejada del empleo óptimo de los recursos humanos y materiales.. Los redactores se decantaban por los sistemas francés y alemán de seguridad social, más precisos en la corrección de déficit presupuestarios anuales. Sin embargo los puntos divulgados fueron los referentes a copago o tasas moderadoras, callándose la contrapartida de subir las pensiones.

Después de dicho Informe, se sucedieron durante años otras propuestas de reforma del sistema sanitario,  en aras de su sostenibilidad, teniendo muy en cuenta el incremento progresivo de la frecuentación de los servicios sanitarios y, por lo tanto, de la cantidad de actos médicos, lo que va en contra de la calidad y redunda negativamente en el gasto sanitario. Pero nada ha cambiado.

Reflexionemos entonces sobre el tema, con detenimiento, sin apasionamiento, y saquemos conclusiones con sensatez. Todo es cambiante, y del éxito al fracaso hay un paso. Uno se debate entre lo impopular (no necesariamente injusto) y lo necesario, sabiendo que lo impopular puede ser necesario, por el bien del propio pueblo.
***
Enlace
Copago sanitario en otros países europeos

jueves, 22 de marzo de 2012

Debates sobre prestaciones sanitarias


En otros países se puede obtener la píldora del día siguiente sin prescripción médica. En España, desde 2009 también (en principio precisaba de prescripción o se dispensaba en centros sanitarios gratuitamente). Y ahora, sobre esta debatida cuestión*, se vuelve a hacer una proposición sobre la conveniencia de prescripción desde la Comisión de Sanidad del Congreso, lo que no deja de ser chocante y lioso.

Por otra parte, sobre el rechazo a fórmulas de copago hay quien afirma desde la misma Comisión que “afectaría gravemente a principios básicos del derecho constitucional a la salud, como la accesibilidad, la universalidad y la gratuidad de la atención integral de salud, además de no disuadir a la población al uso de los servicios sanitarios, al tiempo que perjudicaría a los más débiles, como son los enfermos crónicos”, y dicho así no deja de sorprender, porque no hay gratuidad de la atención integral de la salud (no está subvencionada la atención odontológica, ni las gafas por defectos de refracción visual, etc.) y se hacen vaticinios, eso sí gratuitos.

Respecto al copago por prestación farmacéutica, en un debate televisivo, decía una economista del gobierno que su anciana madre pagaba el 30% de los medicamentos por pertenecer al régimen de MUFACE (en el régimen general se paga el 40%), contrariamente a los pensionistas del régimen general que no pagan nada. Y en la femenina  mesa de debate nadie le recordó, ni la miembro de la referida Comisión –supongo que por ignorancia–, que los afiliados a MUFACE tienen otras prebendas, en forma de prestaciones sanitarias complementarias (ayuda por gafas, tratamientos dentales, audífonos, etc. ), como ISFAS y MUGEJU.

Así que con el grado de desconocimiento que se ve en derredor, evidenciado en dirigentes y medios de comunicación, incluso aderezado con arrogancia, no cabe esperar demasiado.

*Nota.- El abuso en demanda llegó a generar avisos como éste en centro de salud/PAC:

miércoles, 21 de marzo de 2012

Esa energía curativa…

Marañón dixit:
“Los médicos nos damos cuenta de que hay un margen en torno de cada trastorno, incluso del más orgánico, que solo se deja atacar por la brecha ideal y misteriosa de la sugestión; y que cada médico, aun sabiendo las mismas cosas y empleando las mismas recetas que los demás, lleva consigo una cantidad específica de energía curativa de la que él mismo no se da cuenta y de la que, en definitiva, depende su eficacia, tanto como de su experiencia y de su ilustración.

Y esta fuerza, que no creo deba llamarse extracientífica, depende, en último término, de una sola cosa: del entusiasmo del médico, de su deseo ferviente de aliviar a sus semejantes; en suma, del rigor y de la emoción con que sienta su deber.”
Gregorio Marañón. La medicina y los médicos. Espasa Calpe, Madrid, 1962.
Es incuestionable el poder de la comunicación médica...

lunes, 19 de marzo de 2012

Alrededor de la vida


En  el bicentenario de La Pepa, y en el día de mi onomástica, podría volver a hacer un canto a la libertad, pero hoy prefiero brindarle un canto aforístico a la vida humana.
  • Vida: breve período que se divide en dos partes; durante la primera se desea que venga la segunda y durante la segunda que vuelva la primera. (L. Furlan) 
  • Pues es la vida corta, ¿de dónde viene la esperanza larga? (Horacio) 
  • Carpe diem quam minimum credula postero (Aprovecha el día, no confíes en mañana). (Homero)
  • La vida es la procura de lo imposible a través de lo inútil. (F. Pessoa) 
  • Vivir no es sólo existir, sino existir y crear, saber gozar y sufrir y no dormir sin soñar. Descansar, es empezar a morir. (G. Marañón) 
  • En el fondo son las relaciones con las personas lo que da sentido a la vida. (K. W. Von Humboldt) 
  • Solamente una vida dedicada a los demás merece ser vivida. (A. Einstein) 
  • La vida es aquello que nos va sucediendo mientras hacemos planes. (J. Lennon) 
  • La vida es la adecuación de cada cual a sus propias limitaciones. (J. Nart) 
  • La vida no se ha hecho para comprenderla, sino para vivirla. (J. Santayana) 
  • Que haya muerto no es prueba suficiente de que haya vivido. (S. Jercy Lec) 
  • Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años. (A. Lincoln)
Y dos aforismos más:
  • Cuando naces lloras, y todos a tu alrededor sonríen. Vive de tal manera que cuando mueras seas tú el que sonrías y los demás los que lloren. (?)
  • Es curioso que la vida, cuanto más vacía, más pesa. (L. Daudí)

miércoles, 14 de marzo de 2012

Médicos en la ópera


Indagando sobre personajes de médicos en el mundo de la ópera, compruebo que salen al escenario en unas 40 óperas a lo largo de tres siglos. Sin embargo, tales profesionales no aparecen como figuras relevantes o dignos representantes de la Medicina. Tampoco suelen salir bien parados, si bien su papel cambia con los tiempos, desde cómico bufón a severo hombre de ciencia, pasando por sanador con poderes mágicos, lo que no deja de ser reflejo de la evolución histórica de la profesión médica. Veamos su presencia en las óperas más significativas.

SIGLO XVIII
  • Doctor Bartolo, en Le Nozze di Figaro (Las bodas de Fígaro), de Mozart, médico que no aparece en su papel como un sanador, sino enojado con Fígaro por haber ayudado a secuestrar a su pupila Rosina, con quien quería casarse.
  • Falso doctor que interpreta Despina en Così fan tutte (Así hacen todas), de Mozart, que es llamado de urgencia por el viejo don Alfonso para tratar a los jóvenes Ferrando y Guglielmo, presuntamente envenenados, y que simula aplicar la técnica del mesmerismo (magnetismo animal).

"Eccovi il medico, signore belle" - Così fan tutte, de Mozart


SIGLO XIX
  • Doctor Dulcamara, en L'elisir d'amore, de Donizetti, que vende su elixir de amor como una panacea y se considera profesor en todas las artes, pero termina autoengañado; en realidad, su elixir es vino de Burdeos.
  • Doctor Malatesta, en Don Pasquale, de Donizetti, médico del protagonista al que acaba engañando para conseguir su dinero.
  • Doctor Bartolo, en El barbero de Sevilla, de Rossini, protector y tutor de Rosina, interpretado por un bajo bufo.
  • Doctor Grenvil, en La Traviata, de Verdi, personaje menor, interpretado por un bajo, que atiende a Violetta, la protagonista tuberculosa.
  • Doctor Cajus, en Falstaff, de Verdi, prometido de Nannetta –hija del protagonista–, interpretado por un tenor.
  • Doctor anónimo en Macbeth, de Verdi, interpretado por un bajo, con una pequeña participación al final, asistiendo a la locura de la protagonista Lady Macbeth.
  • Doctor Miracle, en Los cuentos de Hoffmann, de Offenbach, diabólico médico de Antonia, joven enfermiza a la que le diagnostica una arritmia cardiaca, que es interpretado por un bajo o un barítono.

"Udite, udite, o rustici", aria del doctor Dulcamara - L'elisir d'amore, de Donizetti


“A un dottor della mia sorte” (A un doctor de mi categoría),
aria del doctor Bartolo de El barbero de Sevilla, de Rossini


SIGLO XX
  • Maestro Spinellochio, il dottore en Gianni Schicchi, de Puccini, que acude para asistir en su lecho de muerte a Buoso Donati, cuyo fallecimiento antes de su llegada es silenciado por los parientes que quieren modificar su testamento.
  • Doctor anónimo en Pelléas et Mélisande, de Debussy, interpretado por un bajo, que no puede ayudar a Melisenda a morir.
  • Médico anónimo en Der Rosenkavalier (El Caballero de la Rosa), de Richard Strauss, que atiende al Barón Ochs von Lerchenau, herido durante una disputa.
  • Doctor anónimo en Wozzeck, de Alban Berg, médico del cuartel a cuyo servicio se pone el protagonista, soldado inculto e ingenuo, que le sirve al galeno para sus experimentos y como modelo ante sus alumnos, y que es interpretado por un bajo bufo.

"Maestro Spinelloccio, il dottore" - Gianni Schicchi, de Puccini

Escena 4 del acto I de Wozzeck, de Alban Berg
El doctor reprende a Wozzeck, pero se felicita por el éxito de su experimento

***
Enlaces de interés
Los médicos en la ópera, por Gustavo Carminati
Physiciansin opera, por Stefan N Willich
La ópera en medicina, por Homero Gac Espínola

lunes, 12 de marzo de 2012

Buscando una canción


Casualmente cuando buscaba por la Red interpretaciones del Concerto D'autunno (Concierto de otoño), de Camillo Bargoni, canción que ya referencié al tratar sobre cancionesnapolitanas y otras italianas, hallé entre otras un directo apasionado de la gran Shirley Bassey, pero lo que me sorprendió fue descubrir una escena de la película Flor de mayo (1957, estrenada en 1959), basada en la novela de Vicente Blasco Ibáñez, con esta romántica pieza de fondo. Y más aún, al constatar que junto a la mítica actriz mexicana María Félix actúa de coprotagonista Jack Palance, actor conocido por sus papeles de malvado, como el de Atila (Sign of the Pagan, 1954) o el de Torvald en Barrabás (1961). En la película mexicana con su propia voz en español (el actor, de ascendencia ucraniana, hablaba seis idiomas) y marcado acento. Así que de la música me he ido al cine para conjugar ambas artes…


…y del cine he vuelto a la música.

viernes, 9 de marzo de 2012

Para salir por piernas



Antes no creía en nada; y ahora, ni eso.
Chumy Chúmez.

Si uno toma conciencia de la corrupta Hispania en la que vive, regida en los cuatro puntos cardinales –salvo honrosas excepciones, claro– por especuladores, defraudadores, desfalcadores, manipuladores y otros individuos de poca ética, es para salir por piernas.

No hay derecho a decretar restricciones, no hay legitimidad moral para pedir sacrificios, por culpa de una casta deshonesta que se ha extendido como una mancha de aceite pringoso sobre los honrados ciudadanos pringados.

Se ha pasado del despilfarro absoluto a la austeridad inconcebible. Y para colmo se permiten fraudes y abusos como los dela banca, corralitos o corralazos que claman al cielo, con la pasividad gubernamental. Es sabido que el poder corrompe... pero ¿tanto?

Uno pierde el patriotismo, si es que alguna vez lo tuvo, reniega de la bandera y desearía ser invadido sin ofrecer resistencia. Haber llegado a esto tras duras luchas ideológicas, creyendo en un prometedor futuro, confiando en el esfuerzo colectivo, me hace volver a la inmortal frase de Chumy Chúmez.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Las grietas de la sanidad pública


Aunque parece haber cierto consenso en que la sanidad pública no necesita más dinero sino mejor gestión, el problema es acordar cuál es la mejor forma de gestión. Hasta un ex-ministro reconoce (se suele hablar más claro cuando se deja el poder) que la sanidad pública en España está enferma, señalando que la crisis financiera del SNS no es culpa de la actual crisis económica, sino que se trata de un problema estructural y aduciendo lo ya sabido, la existencia de 17 sistemas sanitarios diferentes (autonómicos) y la excesiva politización del sistema (o de los 17 sistemas), proponiendo –quién lo diría– despolitizarlo y solucionar sus “grietas”. 

Si respecto a hospitales públicos se llega a decir que su enfermedad crónica es la mala gestión, en atención primaria no hay más que ver el despilfarro que suponen los consultorios periféricos, establecidos a capricho de los alcaldes de turno, saltándose a la torera toda lógica planificadora.

A pesar de declaraciones y debates, la reforma del sistema sanitario no acaba de llegar. No hay acuerdos para tapar sus grietas; continúa el problema estructural y la excesiva politización. Todo sigue siendo pura teoría.

lunes, 5 de marzo de 2012

Resignados y expectantes… trabajadores en general y sanitarios en particular


En este país los trabajadores siguen aceptando resignadamente los recortes socioeconómicos y tragando con las injustas sanciones que les imponen quienes los (mal)dirigen. El déficit público provocado por el alegre derroche, el festivo despilfarro, el pago de favores, el saneamiento de la banca privada o la tolerancia del fraude, se carga sobre los honrados ciudadanos que con su esfuerzo se llevan salarios de miseria. Así que para hacer correcciones desesperadas se rebajan éstos y se aumenta la presión fiscal, sobre los propios salarios y sobre los bienes de consumo. Y aún por encima, en un perfecto diseño esquizofrénico, se espera que la gente consuma, que gaste su cada vez más escaso dinero.

Asistimos a decisiones ajenas de las que no sacamos beneficios pero que indirectamente pueden hipotecarnos. Construcciones megalómanas, televisiones públicas innecesarias, subvenciones injustificadas, indemnizaciones millonarias a ex-­­altos cargos… siguen aumentando el gasto, sin que se tomen drásticas y efectivas decisiones: eliminación de las desfasadas diputaciones provinciales, supresión del superfluo Senado, reducción de minúsculos ayuntamientos, disminución del número de asesores, recuperación del impuesto sobre el patrimonio, lucha contra la economía sumergida…

El sistema sanitario no es ajeno al caos socioeconómico y los contrariados sanitarios se muestran expectantes. Hay demasiadas cosas en la política sanitaria que no puedo entender y año tras año seguimos asistiendo a la sanitaria insensatez. Es cuando menos sorprendente el cambio de decisiones y el incumplimiento de promesas. Particularmente, el médico del sistema público se siente vapuleado y manejado como un pelele. No comprende que tengan más valor los registros informáticos inútiles que las decisiones clínicas adecuadas. Se siente ahora insultado al quitarle días libres –como a otros trabajadores públicos–, so prestexto de que hay dificultad para las sustituciones… cuando éstas ¡son prácticamente nulas!, a pesar de la obligatoriedad de sustituir a los médicos ausentes. Y se siente ultrajado al verse privado de otros derechos adquiridos. No cuesta comprobar el creciente desánimo de los galenos; una gran parte, si pudiese, saldría del sistema.

Los recortes en Sanidad y Educación son recortes en derechos y no en privilegios. Esta frase la tomo de otro blog, del que también extraigo estas líneas significativas: “Confundir es un arma de poder para camuflar al verdadero culpable. Con todo lo que está cayendo sobre los médicos, los sanitarios y los docentes, lo que más me duele no es la pérdida de poder adquisitivo, sino el menoscabo moral al que se nos está sometiendo”. Tengamos esto en cuenta, porque si los trabajadores públicos que brindan los servicios básicos de la sociedad del bienestar no están a gusto, las consecuencias no han de ser buenas para el resto de ciudadanos.

Y todo ¿para ahorrar qué? Pues para ahorrarse disgustos los políticos, porque les pueden llamar la atención desde afuera. No hemos de olvidar que Hispania ha perdido su soberanía, que en este país hay cada vez más pobres y que los ricos son cada vez más ricos. El sueño de una sociedad mejor se aleja más y más...

viernes, 2 de marzo de 2012

Canoas do Tejo

Fuente: de fado
Canoa, 
Por onde vais? 
Se algum barco te abalroa
Nunca mais voltas ao cais, 
Nunca, nunca, nunca mais.

Canoa, / ¿por dónde vas? / Si algún barco te embiste / nunca más vuelves a puerto. / Nunca, nunca, nunca más. (Trad. propia.)

El estribillo de este famoso fado, me hace pensar en nuestra situación socioeconómica: el indefenso ciudadano (la pequeña canoa) arrollado por el poder financiero (el gran barco). Y aunque pensar que nada ha de volver sería demasiado derrotista (hoy estoy un poco saudoso), seguro que el puerto de acogida ya no será el mismo.

En cualquier caso, “Canoas do Tejo”, de Frederico de Brito, cantado por Carlos do Carmo (el equivalente masculino de Amalia Rodrigues en el terreno fadista), es una buena escusa para traer hermosas imágenes de la ciudad de Lisboa y de su río, El Tajo (O Tejo), y de paso dar un toque de ternura entre tanta dureza cotidiana.