lunes, 15 de agosto de 2016

Para la isla desierta: Cuatro últimas canciones de Richard Strauss



El compositor alemán Richard Strauss (1864-1949) no podría haber cerrado de mejor forma su faceta compositiva que como lo hizo, con sus Cuatro últimas canciones para soprano y orquesta, en 1948, a la edad de 84 años, el año anterior a su muerte (no llegó a escuchar su interpretación). La proximidad de la muerte y su serena aceptación resume los poemas inspiradores, de Herman Hesse para las tres primeras canciones (Frühling, Primavera; September, Septiembre; Beim Schlafengehen, Al irme a dormir) y de Joseph von Eichendorff para la cuarta (Im Abendrot, En el ocaso). Suponen el cierre del postromanticismo musical y escuchadas individualmente o como ciclo suponen una experiencia única.

Si tuviese que llevarme a una isla desierta una decena de composiciones clásicas una sería ésta, sin duda. Valga como muestra la sublime canción final, que bien sonorizaría una despedida del mundo. ¡Que la disfruten, al menos tanto como yo! 

Nota.- Disponen del texto traducido AQUÍ

Vier letzte Lieder (Cuatro últimas canciones) Op. post.
IV. Im Abendrot (En el ocaso) [Text By Eichendorff]
Radio-Symphonie-Orchester Berlin, Elisabeth Schwarzkopf & George Szell

Ciclo completo AQUÍ
*** 
De Richard Strauss, magistral orquestador, también merecen ser escuchadas otras canciones (entre ellas la deliciosa Morgen), sus poemas sinfónicos, que incluyen Don Juan, Muerte y transfiguraciónTill Eulenspiegel, Así habló Zaratustra (¿quién no conoce su fanfarria inicial con sus trece golpes de timbal), Don Quijote y Una vida de héroe, y óperas como Salomé, ElectraEl caballero de la rosa, Ariadna en Naxos o La mujer sin sombra. Gran música vocal y orquestal.

sábado, 13 de agosto de 2016

Lesiones de los peregrinos



En una página de turismo xacobeo, se informa de las lesiones del peregrino del Camino de Santiago, resultando las más habituales aquellas que afectan a los pies (rozaduras y ampollas), a los tendones (tendinitis) y a las articulaciones (esguinces, artritis traumáticas). También se encuentra información detallada AQUÍ. Entre las recomendaciones preventivas: calzado adecuado, programación de etapas, ejercicios de calentamiento y estiramiento, limitación de carga, cuidado de las uñas, hidratación. Y entre las de tratamiento: reposo, hielo, antinflamatorio. 

A pesar de los pequeños riesgos, del calor o el frío, de las picaduras de insectos, el Camino nos aguarda. Y otras rutas, espirituales o no...


Camino de Santiago
Una mezcla de aventura turístico-deportiva y sentimiento religioso que hacen de todo aquel que lo realiza una experiencia inolvidable

jueves, 11 de agosto de 2016

Persiguiendo su sueño



“Piensa que la alambrada solo es un trozo de metal…” Cantando su canción, un hombre joven atravesaba el mar en busca de seguridad y de un futuro soñado. Dejando atrás la guerra y sus raíces, marchaba con la mirada incierta de quien solo es un refugiado. Al llegar a tierra, en un país seguro, se topó con lo imprevisto: una cerca de alambres, metáfora del cautiverio que tanto abominaba. Y tras la metálica barrera defensiva, un campo interminable; a lo lejos se fundía su verdor con el celeste azul inmaculado. En el horizonte vislumbró la libertad y una esperanza dorada. Inspiró hondo, saltó la valla cortante y, ensangrentado, caminó entre flores carmesí, con paso firme y sin sentir dolor. Sonriente y renovado, al fin volaba libre como un ave, con locas ansias de justicia. A sus veinte años, bajo un sol radiante, perseguía feliz su sueño. Su legítimo sueño...


Libre - Nino Bravo

miércoles, 10 de agosto de 2016

Con su propia capacidad


Pablo Pineda, licenciado en psicopedagogía con síndrome de Down, es un ejemplo de superación que echa abajo muchos mitos sobre los límites humanos. Ha escrito dos libros y fue galardonado con la Concha de Plata al mejor actor en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián de 2009 por su participación en la película Yo, también (trailer AQUÍ). Después de escucharlo en el programa radiofónico de RNE La Observadora (AQUÍ), presentado por Teresa Viejo, decido editar este post. Se pueden hallar sus intervenciones como conferenciante en la Red, y de muestra traigo una de sus conferencias como ejemplo ilustrativo de su capacidad comunicadora. Su entusiasmo vital, sus consejos a lo padres sobre la educación de los hijos, su interés en el fomento de la autonomía y de las capacidades de los niños, su inteligencia y su simpatía, se ponen de manifiesto en sus múltiples intervenciones públicas. Desde una que nos puede servir de su propia presentación (AQUÍ) a otra realizada en Austria (AQUÍ). Asistiendo al ejemplo de Pablo Pineda, uno se cuestiona las numerosas peticiones -y concesiones- de incapacidades como se están produciendo, muchas de ellas por alteraciones mínimas. Sus propuestas de aprendizaje, superación y felicidad son encomiables. Nada es imposible...

El reto de aprender

jueves, 4 de agosto de 2016

¡Extra! Sobre la sanitaria explotación laboral


Leyendo la declaración de renuncia de la doctora Mónica Lalanda a su contrato en su servicio de salud (una de las diecisiete partes del presuntamente cohesionado Sistema Nacional de Salud), experimento una sensación de tristeza por su agotamiento profesional y a la vez de júbilo por su valentía personal. Su justificación está sustentada en lo que (casi) todos desde el nivel primario de salud sabemos y en general callamos: "la explotación laboral sangrante y despiadada, la esclavitud de un sistema sanitario absurdo que trata a sus profesionales como basura, un sistema con médicos de primera que viven a costa de médicos de segunda...". Más acuciante en su caso por la "inseguridad laboral del trabajo en Urgencias, el maltrato y la indignidad, el agotamiento, la estupidez, el despotismo, el abuso, la mala organización, la falta de planes a medio y largo plazo, la carencia absoluta de solidaridad y profesionalidad...". Y esta valiente declaración, como otras de explotación laboral (v. gr. la estival expuesta AQUÍ) me hace reparar en aquel sanitario clamor emitido desde aquí y en un tuit propio reciente:


Día a día se puede constatar en el ámbito sanitario de la atención primaria que cada cual va a lo suyo, egoístamente despreocupado de los problemas ajenos (incluso despreciativo de lo que no le afecta) y temeroso del que manda (como en otro tiempo que parecía olvidado). En un comentario se puede leer: "Es lo que merecemos"; supuestamente por tragar y callar. No se puede seguir así, aguantando lo indecible, esquivando los problemas más sangrantes y ocultando la cabeza debajo del ala. No. Es hora de decir "¡Basta!", pero de verdad.



Esta imagen de la Dra. Lalanda vale por mil palabras. Es suficientemente explosiva. ¡La salud laboral de los profesionales de la sanidad corre cada vez más peligro! 

Hoy no hay ninguna melodía ilustrativa. Baste la música del silencio.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Arte hospitalario y arteterapia

Foto del autor del blog


En el museo Louisiana de arte moderno de situado en la costa norte de la isla de Selandia, cerca de Copenhague, Dinamarca, podemos ver este ejemplo de lo que podríamos denominar arte hospitalario. Una moderna cama de hospital con sus accesorios. Uno puede cuestionarse si esto es arte o no, pero ahí está esa cama hospitalaria en un prestigioso museo de arte moderno, fundado en 1958, en un bello espacio natural que envuelve su arquitectura. Si en su momento nos referimos a la moderna arquitectura sanitaria, en el contexto de la estética médica y en particular del binomio arte y medicina, este viene a ser un ejemplo de lo que podemos encontrar en el interior de los modernos edificios sanitarios. Un elemento cotidiano en el ámbito de la salud vuelto obra de arte por decisión de un artista.

Y hablando de arte, hemos de reparar en la arteterapia como medio (al igual que la musicoterapia) para procurar el bienestar físico y mental...


Qué es arteterapia

lunes, 1 de agosto de 2016

Una fuente de salud

Foto del autor del blog


En el Parque Natural del Monasterio de Piedra, que debe su nombre al río Piedra, encontramos este letrero que nos anuncia las propiedades mineromedicinales de las aguas que por allí corren. Situado en Nuévalos, comarca de Calatayud, Zaragoza, este parque es una de las maravillas de la Península Ibérica, uno de esos lugares mágicos que resultan únicos. Aun sin necesidad de introducirse en sus aguas para comprobar las bondades de la hidroterapia, su contemplación ya resulta curativa.


Parque Natural del Monasterio de Piedra

viernes, 29 de julio de 2016

La medicina, esa ciencia inexacta



La Medicina es como profesión excelsa, pero como ciencia humildísima, y hay que aceptar esta insuficiencia y esta humildad en gracia a esta excelsitud. Gregorio Marañón

Yo a veces les digo a los pacientes que en medicina dos y dos son cinco... o puede que tres. Es decir, que la exactitud no existe como en las matemáticas: la medicina no es una ciencia exacta. Incluso se la llega a negar como ciencia. Por eso muchas veces se precisa de su componente de arte para alcanzar el objetivo deseado. Hemos visto a través del tiempo los cambios de parecer suscitados en torno a la limitada ciencia médica, humildísima e insuficiente como dice Marañón.

En el campo de nutrición, hace años llegó a condenarse el aceite de oliva, en favor del aceite de girasol, para posteriormente ensalzar sus cualidades saludables hasta el límite de la exageración. En pediatría, se aconsejó que la mejor posición para dormir los bebés era boca abajo, con el fin de evitar riesgos de muerte súbita, pero desde hace unos años se aconseja lo contrario: dormir boca arriba. En ginecología, antes se recomendaba realizar la autoexploración mamaria como método de cribado para el diagnóstico precoz de cáncer de mama, y ahora ya no se recomienda. En cardiología, hace tiempo se proscribían los betabloqueantes en la insuficiencia cardíaca, después se concluyó que su uso era obligado para tratar esta dolencia cardiaca, surgiendo en la actualidad algunos argumentos en contra de tan contundente aseveración. Viéndonos desde el exterior, un extraterrestre podría exclamar: "¡Estos terrícolas están locos!", y no iría errado en su valoración.

Hay otros muchos ejemplos de cambios de parecer en las recomendaciones médicas que harían este texto interminable, afirmaciones y negaciones alternantes que realzan el dicho: donde dije digo, digo Diego. Todos ellos demuestran las contradicciones en la que estamos inmersos y la necesidad de apelar a la "humildad", a la modestia propugnada por Osler, sabiendo de la inexactitud en el ámbito de las ciencias de la salud. Y es que aquí no se puede hablar ex cathedra; reconociendo nuestra humana limitación, debemos huir de sentencias médicas concluyentes. Con el arte hipocrático, es fácil que nos pasemos o que nos quedemos cortos. Y es que en medicina, dos y dos son cinco... o quizá tres.

El tiempo pasa, la ciencia avanza y las ideas cambian...

Time after time - Miles Davis
***
Un comentario en Facebook:
"El doctor ESG (un médico ya fallecido) me comentó en una ocasión que si todos los pacientes a los que prohibió en su día el pescado azul, los huevos, el aceite de oliva o el vino reclamasen daños y perjuicios, no saldría vivo de su consulta."

martes, 26 de julio de 2016

Para la isla desierta: Séptima sinfonía de Sibelius



El compositor finlandés Jean Sibelius, a cuya figura ya nos hemos referido aquí, es un extraordinario sinfonista. Sus poemas sinfónicos y sus siete sinfonías tienen una belleza incontestable. Si nos quedamos con la gran forma musical y nos planteamos una única elección, como cumbre de una progresiva evolución compositiva que, compartiendo otras opiniones, no tiene desperdicio, habremos de llevarnos a la isla la última de la serie. Y no es que, siguiendo un orden cronológico, cada sinfonía supere a la anterior, porque todas tienen su valor. Como decíamos en su momento, la Primera está próxima al sentir de Borodin y Tchaikovski, e incluso la popular Segunda, aunque ya aparece tempranamente la impronta personal que hará su música inconfundible. Su evolución lo lleva a la ruptura estilística de la Tercera, al sorprendente desafío sonoro de la Cuarta, a la explosión sonora de la Quinta, a la extrema sutileza de la Sexta y a la plenitud deslumbrante de la Séptima, la cumbre de su sabiduría sinfónica, en la que consigue unificar las diferentes partes de la forma clásica en un único movimiento sinfónico. ¡Impresionante! Es por tanto ésta breve pero inmensa sinfonía la que, obligados al sacrificio de las demás, nos llevaríamos como parte de nuestro bagaje melódico.


Apunte médico-melódico.- En un blog como éste cabe decir que el padre de Jean Sibelius era médico de profesión (falleció cuando el futuro compositor solo contaba tres años de edad) y que el compositor tuvo problemas con el alcohol y el tabaco. Pero a pesar del consumo inmoderado de puros y de espiritosos (bien patente en las imágenes del enlace), alcanzó la edad de 91 años, sin que al parecer se haya visto mermada su capacidad compositiva. No por ello hemos dejar de censurar los malos hábitos ni de alabar las bondades de la música, en este caso la de Sibelius, un creador decisivo en la historia de la sinfonía.

Disfrutemos ahora de la Séptima sinfonía de Sibelius, misteriosa y envolvente, sombría y luminosa, mágica, en una extraordinaria interpretación.


Séptima sinfonía de Sibelius
Orquesta Filarmónica de Berlín, Herbert von Karajan
****
Recomendación final: y ya puestos, de Sibelius paladeen también si pueden el resto de las sinfoníaslos poemas sinfónicos y el concierto para violín.

martes, 19 de julio de 2016

Montaigne: sobre médicos y medicina


Al mismo tiempo que valora la salud y cree, como Hipócrates, en el poder curativo de la naturaleza, Montaigne aborrece la medicina como un medio para preservar o recuperar la enfermedad. Sus conceptos sobre médicos y medicina son hirientes e irónicos, como se puede ver en los siguientes pasajes de algunos de sus Ensayos, extractados por el doctor Joffre Marcondes de Rezende. Montaigne sufría de cálculos biliares. Murió a los 59 años de edad, sin duda sin recurrir a los médicos.


Acerca de la medicina, yo creo todo lo bueno y todo lo malo que dicen, porque gracias a Dios rara vez apelo a ella. La trato al contrario de los demás; no me preocupo nunca por ella y cuando enfermo, en vez de confiarme a ella, me pongo a hostigarla, y a tiempo. (Libro I, capítulo 24) 

¿Cuánta gente enferma sólo por el efecto de la imaginación. Es frecuente ver que se hace sangrar, purgar y medicar para curar los males que sólo existen porque se los imagina tener. Cuando nos faltan males verdaderos, la ciencia los proporciona. (Libro II, capítulo 12) 

No es una ciencia menos imprudente con sus conjeturas. Escojamos sólo uno o dos ejemplos, sino nos perderíamos en ese océano tan vasto y turbio de los errores cometidos por los médicos. (Idem) 

¿Cuánto tiempo hace que existe la medicina? Se afirma, sin embargo, que un innovador Paracelso modifica y destruye las viejas reglas y afirma que hasta el momento solo han servido para matar. Creo que probará fácilmente esta afirmación, pero confiarle mi vida para afirmar la superioridad de sus métodos sería una gran estupidez. (Ídem) 

Mi aversión por el arte (médico) es hereditaria. Mi padre vivió 74 años, mi abuelo 69, mi bisabuelo casi 80 años, todos sin tomar ningún medicamento. (Libro II, capítulo 37) 

Antes de nada, me enseñó la experiencia a temer a los médicos, porque no hay quien enferme más rápido y se cure más lentamente que aquellos que se entregan en manos de los médicos. Hasta la salud se altera con las dietas que ellos se inventan. [...] No se contentan los médicos con tratar las enfermedades, vigilan igualmente la salud con el fin que en ningún momento se les escape la víctima. [...] La presencia del médico o boticario aflige a muchos, más que la propia enfermedad. (Ídem) 

Como observa Nicocles, "tienen la suerte de que el sol ilumina sus éxitos y la tierra ocultar sus errores". Además, son expertos en en el arte de sacar partido de los acontecimientos, cualquier que sea. Si, por casualidad, la naturaleza (o cualquier otra causa) actúa favorablemente, atribuyen la cura a su ciencia; les cabe el mérito de todas las mejoras observadas, y se vanaglorian, en suma, junto a los que los solicitan, de aquello que nos curó, a mí y a otros mil, sin su ayuda. (Ídem) 

Si Esculapio, el maestro de todos ellos, fue fulminado por resucitar Hipólito, ¿por qué sus seguidores, que matan a tanta gente, deberían gozar de inmunidad? [...] Cuando se reúnen varios médicos alrededor del mismo caso, pervierten la profesión con disensiones y peleas. [...] ¿Cuántos médicos no vemos, atribuyéndose mutuamente la culpa de la muerte de sus víctimas? (Ídem) 

No los ataco y sí su arte; no los recrimino por sacar provecho de nuestra necedad, ya que todos actúan de la misma manera y no faltan profesiones más o menos honrosas que sólo subsisten y prosperan abusando del público. (Ídem) 

El miedo al dolor y la muerte, el deseo exacerbado de curación nos ciega. Es simplemente la cobardía lo que hace tan complaciente nuestra fe. (Ídem) 

Los médicos describen nuestros males como pregonero de aldea describe el caballo y el perro perdidos, diciendo el color del pelo, el tamaño y la raza, pero incapaces de reconocerlo si se lo presentan. (Libro III, capítulo 13) 

Extractos libremente traducidos del artículo en portugués “O que Montaigne pensava dos médicos e da medicina de sua época”, por el profesor Joffre Marcondes de Rezende.
***
Nota.- Si el profesor Marcondes se limita a referir los pensamientos del autor de los Ensayos, y del creador del ensayo como género literario, no faltan escritos críticos a sus consideraciones, como podemos ver en el libro La medicina y los médicos vistos por Montaigne. Crítica de sus curiosos y atrevidos comentarios.



Montaigne

jueves, 14 de julio de 2016

Análisis de laboratorio injustificados


Hace dos días me rechazaron una petición de vitamina D. Al parecer, como consecuencia del gasto de las peticiones (10€ cada determinación) van a denegar las determinaciones cuando haya otra previa antes de 4 meses. En este caso era un control post tratamiento y el analista me pidió disculpas porque sí debería haberse hecho, pro el aplicativo informático no detecta estas contingencias. Os lo comento porque lo del plazo no era conocido, como es habitual con el Complejo Hospitalario, así que tenedlo en cuenta para el futuro. En caso de precisar control por tratamiento, de momento, hay que llamar a teléfono XXXXXX, hablar con Fulanito y pedir que le hagan la determinación. 
Mensaje de un médico de familia a sus compañero de centro de salud.

Es bien sabido que los análisis de laboratorio suponen una parte importante parte del gasto sanitario. No sé si tan importante como la del apartado farmacéutico, pero no creo que mucho menos. Y es motivo de preocupación, sin duda. Y el gasto en análisis de laboratorio por uso inadecuado ha ido creciendo de modo imparable. ¿Por qué? Se han invocado diversas causas: medicolegales (medicina defensiva), falta de tiempo en consulta (medicina apresurada), cribados de enfermedades (medicina preventiva), presiones del paciente (empoderamiento), inseguridad del profesional, repeticiones injustificadas, etc. No dejan de sorprender las peticiones simultáneas de diferentes especialistas descoordinados. Por otra parte, no son infrecuentes las peticiones analíticas en el sistema público a requerimiento de profesionales del ámbito privado, incluidos nutricionistas. Se ha alertado sobre el uso inadecuado del laboratorio clínico y, en consecuencia, sobre la necesidad de patrones de actuación correcta. Se sabe que no hay relación entre número de análisis de laboratorio y calidad asistencial. Por el contrario, hay razones para tratar de remediar el abuso de las pruebas de laboratorio, la irracionalidad y el despilfarro, en una dinámica general de consumismo sanitario contraproducente. 

Partamos del hecho que si a un individuo sano le hacemos 10 pruebas de laboratorio la probabilidad de que uno de los resultados sea anormal será del 40%. Si además la sobrecarga innecesaria de trabajo en el laboratorio genera ineficiencia, y ésta provoca a su vez ineficiencia en otros servicios (consultas, exploraciones adicionales y prolongación de hospitalización), el gasto sanitario aumenta en cadena, dando lugar a un derroche inadmisible. Las estrategias para controlar el gasto en análisis de laboratorio (programas de educación e información, auditorías internas, modificación de formularios de solicitud, algoritmos diagnósticos, programas para la detección y eliminación de redundancias y repeticiones prematuras) no parecen haber sido afortunadas. Recuerdo una teleconferencia de un jefe de laboratorio, dirigido a centros de salud, para evitar peticiones sistemáticas de PSA que, sin la necesaria claridad y con ideas contradictorias, no supuso más que una pérdida de tiempo. Y mensajes como el que encabeza este escrito, pretendiendo ahorrar el chocolate del loro, son totalmente desafortunados. De cualquier manera, no hay que limitarse a lo negativo; conviene implementar medidas de mejora en las decisiones de peticiones analíticas.

Es evidente que la tecnología se ha impuesto a la práctica clínica: las pruebas de laboratorio prevalecen a menudo sobre la anamnesis y la exploración física. Hasta cierto punto, es consecuencia de la prisa, de la inquietud, del estrés sanitario espoleado por el estrés social. El preciado tiempo se lo lleva la medición biométrica. Se hacen demasiados análisis, de manera rutinaria, que no resuelven los problemas de salud de los pacientes, y que por encima suponen un gasto superfluo que sustrae recursos económicos limitados. Algunas pruebas realmente costosas (marcadores tumorales, hormonas...) se solicitan demasiado a la ligera. Hay que hacer un adecuado enfoque de los costes de laboratorio. Se habla  de la necesidad de cambiar hábitos y patrones de solicitud analítica, así como de consensuar la implementación de estrategias que optimicen su rendimiento diagnóstico. Se habla de la necesidad de interacción entre los facultativos del laboratorio y los clínicos y convencerlos. Pero del dicho al hecho... No debiera ser así. Se precisa calma, sensatez y rigor. Sin embargo es preciso un esfuerzo general para que impere sentido común y que las pruebas de laboratorio se soliciten con un mínimo de justificación.
***
Nota.- Este post está basado en el artículo:
El laboratorio clínico: uso y abuso, modelos de gestión y gasto sanitario.

Desligada de la sugerente clínica, no tiene sentido la fría analítica...

Análisis clínicos y estudios de laboratorio

martes, 12 de julio de 2016

Mal uso de las Urgencias: un comentario para reflexionar



Cuatro años viviendo en Dublín me enseñaron mucho sobre cuándo acudir al médico, incluido al de familia. Allí no es gratis, salvo para personas con muy pocos recursos, por lo que te lo piensas dos veces antes de ir a pagar entre 50 y 70€ por una consulta por unas toses o unos mocos. Cuando mis amigas con sus bebés iban casi semanalmente al pediatra, mi hija no vio un pediatra en su vida (hasta que volvimos a Spain), el pediatra solo atiende casos GRAVES. Es un especialista. 
En adultos, es el médico el que te refiere a urgencias, si vas así, no pagas, si vas por tu cuenta, pagas 100€. Ambulancia, si se considera justificado (en mi caso casi no llego a parir al hospital), no pagas, sino, te toca pagar los gastos de la ambulancia. [...] 
Ahora vivimos en UK, donde hay un servicio telefónico cuando es fuera de horario de consulta. Te hacen una serie de preguntas y deciden si tu caso requiere hospital o no. Si lo requiere, puede que sea grave, en cuyo caso ellos y mismos tramitan lo que sea y te dan cita inmediatamente, o si no es grave, pero convendría que te viera un médico en las próximas horas, te recomiendan ir, y allí esperas hasta que te atiendan. Obvia decir que a tu llegada una enfermera examina tu estado y te califica por colores en función de la gravedad. Para mi, ir a urgencias es una perdida de tiempo, por lo que solo voy si la cosa es muy necesaria. Creo que un poquito de formación general no vendría nada mal, a ver si todos aprendemos a diferenciar una cosa urgente de unos mocos
Comentario extraído de AQUÍ
Sigue siendo necesaria la reflexión sobre el mal uso de las Urgencias, incluida la demanda urgente en los centros de salud. Cualquiera con sentido común se cuestiona la bondad del "gratis total", pondera la decisión médica emanada de un profesional cualificado, entiende las limitaciones o la importancia de una consulta telefónica (¡cuántas aclaraciones se pueden hacer y cuántas orientaciones se pueden dar a través de un teléfono sanitario!) y comprende el valor que tiene la educación. Pero el sentido común escasea cada vez más por estas latitudes y el abuso de unos se impone al derecho de otros: "Mi moco no admite espera, mi picor es prioritario, mi reciente diarrea no puede esperar a mi médico, mi tapón de cera me lo tienen que sacar ya...". Es preciso una intervención comunitaria, informativa, comunicativa y normativa, por el bien común que depara el justo acceso a la atención urgente. No podemos ser diferentes, inconvenientemente diferentes; no debemos esperar a tener que ir al otros extremo, tan malo o aun peor, por eso del característico movimiento pendular hispano. No debemos dejar el barco sanitario público a la deriva. Ha de imponerse con urgencia la sanitaria racionalidad. 


El mal uso de las urgencias, antes y ahora...
Se dan datos de costes poco rigurosos, pero no he hallado un vídeo mejor